La Guardia Civil estalla: dejan sin tejado una casa cuartel en pleno temporal por la borrasca Jana
"Es el colmo de la incompetencia", denuncian desde la AEGC

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha vuelto a alzar la voz para denunciar el deplorable estado de varios cuarteles de la Guardia Civil en la provincia de Segovia, con un caso especialmente grave en el acuartelamiento de La Granja de San Ildefonso. Este fin de semana, las intensas lluvias y vientos provocados por la borrasca Jana han dejado al descubierto la precariedad de las instalaciones, afectando directamente a las familias de los agentes que residen en el lugar.
Según ha informado la AEGC, el sábado 8 de marzo, once de las dieciséis viviendas del cuartel se quedaron literalmente sin tejado en plena alerta meteorológica, lo que provocó que el agua se colara en los hogares mientras los agentes estaban fuera atendiendo a la población afectada por el temporal. "Las familias tuvieron que achicar agua con cubos y barreños, porque caía más dentro de las casas que en la calle", lamentan desde la asociación, destacando que muchas de estas viviendas albergan a niños pequeños que han visto sus hogares inundados.
La raíz del problema, según la AEGC, está en una decisión "imprudente" de levantar el tejado del cuartel en pleno invierno, a pesar de que las previsiones meteorológicas ya anunciaban fuertes lluvias. "Llevábamos más de seis años reclamando el arreglo de este tejado, que se caía a pedazos. Ha habido tiempo de sobra para hacerlo sin riesgos, pero alguien decidió desmontarlo en el peor momento", critica la asociación. Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Segovia se había advertido de los peligros, pero las obras, cuya gestión recae en la Secretaría de Estado para la Seguridad (SES), siguieron adelante.
El presupuesto para la reforma, inicialmente superior a 800.000 euros, se ha visto reducido a poco más de 450.000, una cantidad que, según la AEGC, "no alcanzará para reparar los daños causados por esta negligencia". Además, el temporal no solo ha afectado a las viviendas: los fuertes vientos arrancaron tejas, placas de onduline y otros materiales apilados en el tejado, que salieron despedidos hacia la vía pública, poniendo en riesgo la seguridad de los vecinos. Como medida de precaución, se desalojaron los vehículos estacionados en las calles colindantes al cuartel.
La AEGC califica esta situación como "una incompetencia más" de la SES en la adjudicación y ejecución de obras, un problema que lleva años afectando a los agentes y sus familias. "No entendemos cómo se puede desmontar un tejado en invierno sin medidas para evitar daños. Ahora, once familias están pagando las consecuencias de una decisión de la que no tienen culpa", señala Domingo Jesús Medina León, responsable de prensa de la asociación.
Desde la AEGC exigen soluciones inmediatas para restablecer la normalidad en las viviendas afectadas y advierten que no tolerarán más retrasos ni "chapuzas" como las que han denunciado durante años. "No vamos a esperar otros seis años para que se arregle esta situación", concluyen, instando a los responsables a asumir su responsabilidad y actuar con urgencia.