El problema de las jubilaciones
La gerente de Atención Primaria, Charo Viloria, reconoció ayer a la Junta de Personal del Área de Salud de León que existe una dificultad para cubrir a los médicos de familia que se jubilan. Una espada que pesa sobre este escalón asistencial y que supondrá la salida en una década del 40% de la plantilla actual. El problema ya se ha producido en Picos, pero Viloria llegó a un acuerdo con los alcaldes de Oseja y Posada de Valdeón para que la atención se efectúe cuatro días en lugar de cinco en cada uno de los consultorios. Ribera del Órbigo será otro punto caliente con la jubilación de un facultativo sin recambio. De ahí que se recurra a médicos de área y que se haya buscado una solución también en Villaquilambre pueblo, tras la salida en enero de la histórica Dolores Ruiz, que 'reinó' 25 años, pero cuyas condiciones de saturación con hasta 60 pacientes en un día, llevó a buscar otro destino. Los vecinos reconocen que la facultativa, «empática y cariñosa, no podía más». Los motivos que esgrimió fueron gestionar «más cartillas de las que puede asumir» y el incumplimiento de la promesa del nuevo centro de salud que nunca llega a Villaquilambre. Ahora, habrá dos médicos.