Una sanitaria de León, entre la prisión permanente revisable y 20 años de cárcel por asesinar a una anciana
El veredicto ha sido leído esta tarde en la Audiencia Provincial de León
La acusada ,a su llegada a la Audiencia Provincial durante uno de los días del juicio.
El jurado popular ha decido que la acusada de matar a una anciana con una inyección de insulina en un centro de mayores municipal es culpable del delito de asesinato del que la acusó la Fiscalía. El jurado adoptó esta decisión con 8 votos a favor y uno en contra.
El jurado considera que actuó con alevosía porque era consciente de que no podía defenderse. En el caso de las lesiones de la cabeza y la cara la consideran culpable por unanimidad de un delito leve.
La abogada de la acusación ha anunciado que interpondrá un recurso ante el TSJ y ha pedido 20 años de pena máxima por el asesinato. Por su parte, la fiscalía ha reclamado la prisión permanente revisable.
La Audiencia Provincial de León inició el juicio el pasado día 5 por la causa abierta contra una auxiliar de enfermería, acusada de asesinato tras la muerte de una paciente en la Residencia de Ancianos Virgen del Camino del barrio de San Mamés, ocurrida en el año 2022.
El Ministerio Fiscal mantuvo hasta el final del juicio que se trató de un asesinato al basarse en que había habido premeditación desde su punto de vista en el fallecimiento de la víctima, provocado por una inyección de insulina, en la que se utilizó de forma supuestamente deliberada una dosis excesivamente alta.
La defensa considera que los hechos no ocurrieron de la forma en la que se relata en el escrito de calificaciones provisionales y presentó un nuevo planteamiento, puesto que la actual letrada se hizo cargo recientemente de la representación procesal de la víctima.
La familia de la finada no emprendió acciones legales hasta pasado un cierto tiempo después del fallecimiento de la paciente, puesto que no tuvo constancia de lo que ocurría hasta que en el Hospital de León, donde falleció la anciana, que había evidencias de anomalías durante los días que rodearon a su muerte. La Fiscalía incorporó testimonios de los presuntos malos modos con los que se empleaba supuestamente la auxiliar hacia los internos.
La sospechosa no continúa trabajando en el centro, después de que su vinculación a la plantilla del organismo municipal quedase extinguida al poco lo ocurrido. La pena que se pidió para ella en el juicio fue de quince años de cárcel.
La defensa de su inocencia
La acusada de asesinar a la anciana negó durante el juicio de forma sistemática las acusaciones del fiscal, en un tono muy enérgico y ha reconocido que en el registro domiciliario de su casa se encontró un anillo que el fiscal asegura que pertenecía a la víctima: "No era de ella y lo encontré en el suelo".
Su testimonio fue el eje central de la última sesión del juicio que se celebró por el sistema del Jurado Popular, con una propuesta de prisión permanente revisable para la procesada por parte del Ministerio Fiscal, que la ha sostenido después de acabar el interrogatorio a la imputada. Por contra, la tesis de su defensa es que no hay pruebas. Cree el Ministerio Público que la investigada actuó en respuesta a la decisión de la directora del establecimiento de mandarla a su casa hasta que se aclarasen los términos de una presunta agresión a la víctima que la acusada negó.
"Aquella tarde la acosté, como siempre, porque era una persona que necesitaba atención. Llamé al responsable para decirle que una residente me estaba acusando de algo que no habia hecho. Ni la pegué ese día, ni ninguno. No es cierto", dijo tajante, con interrupciones constantes al fiscal y tono a veces desafiante.
"Una compañera vino como un elefante en una cacharrería a decirle a la víctima: '¡Te está pegando en la cabeza, te está pegando!' pero era mentira". Según su versión, la víctima no dijo nada "porque estaba dormida No se quejó de nada, porque nada pasó".
"¡Le estoy diciendo que no entró nadie conmigo en la habitación!", volvió a responder airada al fiscal. "No sé si ellas entraron en la habitación, yo no las vi", dijo para desmontar el testimonio de sus compañeras. "Nunca hice maniobras bruscas con ella, le puse el pañal como siempre. El problema es que ella tenía unas sujecciones y se tarda más. Pero yo no lo hice nada", dijo siempre en tono muy asertivo.
La directora dijo "que me fuese para casa hasta que se arreglara el tema" pero "en ningún caso estuvo conmigo ni estuvo en la habitación", volvió a repetir en versión contrapuesta con la que sostiene la Fiscalía.
"Es imposible volver sin que me vieran todos los que estaban allí", dijo en oposición a la tesis del Ministerio Público, que considera que la sospechosa regresó a la habitación de la víctima para aplicarle una inyección letal de insulina, en venganza por las consecuencias que podía tener para su puesto de trabajo el incidente con la anciana.
"Las auxiliares nunca poníamos insulina. Yo sabía donde estaba porque me lo imaginaba, pero nunca cogí ningún 'boli' (jeringuilla de insulina) porque yo no lo utilizaba", dijo la procesada. "Ella no tenía conversación nunca con nadie, porque no estaba en condiciones. Nunca tuvimos conversaciones", explicó la sospechosa.
El fiscal desveló que la Policía encontró en su domicilio un anillo que atribuye a la fallecida. "Me lo encontré en el suelo", explicó en la última pregunta. "Pero no es cierto lo que han dicho, no era de ella".
También respondió a cuestiones de su defensa para explicar al jurado la imposibilidad de que hubiese realizado el recorrido que asegura la tesis de la acusación pública que hizo. "Me gusta mi trabajo, es vocacional y no lo puede hacer alguien que solo busque dinero". Remarcó que la residencia tiene cámaras. "Nunca maltraté a la señora ni le puse insulina", dijo tras media hora de interrogatorio.
A preguntas del jurado, reconoció haber tenido una discusión previa con una de las compañeras que iniciaron las sospechas: "A eso no le di más importancia".
Justificó que sabía dónde estaban todos los elementos necesarios pero no los 'bolis' de insulina "porque sabía que estaban allí".
En el último turno de palabra, la sospechosa agradeció al jurado su atención: «Yo no tenía que haber pasado por esto», dijo entre lágrimas.
La doctora
Una doctora aportó el testimonio más interesante de la segunda jornada del juicio que se siguió en la Audiencia Provincial por el sistema del Jurado Popular contra una joven, acusada de asesinato por la muerte de una anciana en la Residencia Municipal 'Virgen del Camino' de León. El Ministerio Fiscal propuso para la investigada la prisión permanente revisable.
La testigo subrayó que había denunciado ya antes del fallecimiento de la víctima la falta un 'boli' (jeringuilla) de insulina al día siguiente del incidente al que se achaca la muerte de la anciana. Pero ni las personas presentes en el momento de los hechos, ni los profesionales ni los médicos han avalado la tesis del ataque con consecuencias mortales.