Alicia Gallego: «La gente no sale a la calle por gusto, lo hace para reivindicar las soluciones que le niegan»
De las dos premisas que suelen definir a los políticos, Alicia Gallego hace gala de un guante de seda contundente, mientras explica su proyecto leonesista con palabras suaves y el discurso tajante que allana logros. Así habla la próxima secretaria general de la UPL.

Alicia Gallego, durante la entrevista esta semana.
—¿Qué va a cambiar Alicia Gallego en la UPL?
—La UPL es un partido estable; se han hecho bien las cosas, se hacen bien las cosas y en eso se va a centrar mi gestión al frente del partido; que se pueden aplicar algunos cambios, a nivel de estructura orgánica, por ejemplo, todo necesita cambios puntuales; pero la postura es trabajar por esa estabilidad que ofrece ahora el partido, y el tránsito en la gestión con el acuerdo y el consenso de todos los cargos.
—¿Cómo llegó a la política? ¿Lo suyo es vocacional?
—Al final es una forma de ser, de atender a lo que sucede alrededor, y en mi casa desde muy joven siempre palpé inquietud por la política, por razones culturales, con la autonomía para León. Eso mismo es en lo que estoy; esa voz que empezó en la militancia, luego, en el municipalismo, en la atención por las necesidades sociales, por las demandas de futuro para los jóvenes, que buscan una salida en esta tierra, en la esencia de cambiar las cosas.
—¿Qué es leonesismo?
—Es la reivindicación del derecho constitucional que tiene León a tener autonomía. Esa es la postura de la UPL, en torno a la que gira toda la gestión y la orientación ideológica y la militancia.
—¿Qué había en el leonesismo de sus primeros pasos en la política y qué hay en el de ahora?
—Creo que antes estaba más alterado, más agitado por luchas y tendencias, algunas personales, distintas formas de interpretarlo; la Unión del Pueblo Leonés, que aglutina el leonesismo en la política, está estable, consolidado, fiel a la inspiración idealista y centrado en la gestión pública que ha asumido desde el compromiso en las urnas. Somos un partido cercano al votante y leal con el compromiso que adquirimos y proclamamos.
—¿Y el voto? ¿Cómo han encajado el voto, el aluvión de votos? Cómo ha cambiado el voto el partido?
—El voto nos ha dado visibilidad, desde la reivindicación y el apoyo logrado en las urnas, en el fortalecimiento de las posturas que defendemos, con una ideología clara y nítida, fácil de distinguir frente a otros partidos políticos que no tienen tan clara esa defensa de León.
—¿Cuál es el techo electoral de UPL?
—Nunca se ve el techo electoral. Nuestro capital es que la UPL es un partido confiable para el elector, y en eso invierte sus perspectivas.
—¿Quizá tiene una asignatura con las elecciones generales?
—El problema que tenemos en ese ámbito es que no podemos competir en medios con partidos de más recursos; y también, la polarización de posturas políticas.
—¿El PP niega el leonesismo y el PSOE flirtea con ello. ¿Qué le resulta más peligroso para la UPL?
—Las dos cosas por igual; uno, porque niega la realidad y el otro porque se aprovecha de la buena voluntad de la gente a la hora de pedir el voto para engañar de forma descarada. El 70% de los ayuntamientos han aprobado la moción a favor d ella autonomía leonesa; tres de cada cuatro leoneses están a favor de que León adquiera ese derecho que le otorga la constitución.
—¿Quiere seguir en las Cortes? ¿Cómo valora estos tres años allí?
—Las Cortes es una institución que requiere de mucha dedicación, de trabajo para el desarrollo de la función que allí se realiza. Lo que pasa es que PP y PSOE desvirtúan la cuestión con muchas tramitaciones parlamentarias que tienen que ver sólo con la política nacional, que al final son polémicas artificiales que alimenta su interés y posición mediática y no tiene nada que ver con la realidad y lo que afecta a las dos regiones que forman la autonomía; abandonan los problemas reales de la gente.
—¿Cómo valora el resultado del pacto con el PSOE en la Diputación?
—Lo valoro por el trabajo excepcional que realizan los tres diputados de UPL, de Valentín, de Emilio y Roberto, en las áreas de cooperación, de cultura e infraestructuras. Excepcional, porque confronta una forma cercana y eficiente de apoyo a los pequeños municipios frente a la aportación y el engorro burocrático que supone la intervención de otras administraciones, como la Junta.
—Le habrán cuestionado por el techo de cristal que hace añicos una mujer al frente de la Unión del Pueblo Leonés.
—Defiendo la igualdad de hombres y mujeres. En la UPL siempre me han tratado con la misma consideración que al resto de compañeros. Ser mujer, ni fue una ventaja ni tampoco un perjuicio. Ni las posturas condicionadas por el género, ni para acceder a ningún tipo de cargo.
—Imagine que, tras las autonómicas, al PP y el PSOE le hace falta el voto de UPL en Valladolid. ¿A quién se lo da?
—No se trata de mejor con PSOE o con PP. Eso no creo que sea el objeto de nuestro debate. En un gobierno, nunca; nosotros somos consecuentes con la idea y el mensaje, no vamos a hacer como Vox que renegaba de las autonomías y se puso a gobernar. La UPL no cree en esta comunidad autónoma, y por tanto ni quiere gobernarla, ni presidirla, ni representarla. Las cuestiones que planteemos en ese caso, serán bien distintas, como en alguna ocasión en la que la situación parlamentaria le obligó al gobierno de la Junta a buscar apoyos puntuales para sacar adelante un presupuesto.
—Exigencias de otro calado, entonces.
—La postura de la UPL en ese sentido no se ha ocultado nunca y no va a cambiar; no planteamos otras cuestiones que no pasen por abrir cauces y puertas y disposición legislativa a la creación de la autonomía de la Región Leonesa, además de políticas de desarrollo económico que no llegan y que vendrían a comenzar a corregir los efectos negativos y el subdesarrollo económico y social al que le ha conducido a León la pertenencia a esta comunidad autónoma junto a Castilla durante las últimas cuatro décadas. Proyectos con inversiones.
—Va tomar el partido en un momento de máxima cota de poder para el leonesismo. ¿Tiene asumido que ahora cambian los roles y que las críticas pueden cambiar la diana hacia el responsable de la gestión?
—Todo ciclo político tiene sus tiempos. Lo que no se puede olvidar es que hay problemas que no se le pueden endosar a quien acaba de tomar la responsabilidad del poder y son causa directa y herencia de quien ha ejercido el poder en determinada administración durante un largo periodo de tiempo.
—¿Puede, entonces, que sea más leal la UPL con su socio PSOE en la Diputación que éste con la UPL en algunos ayuntamientos?
—La UPL es un partido serio y fiable y aplica el sentido del interés ciudadano por encima de otras cuestiones que igual desde la política tradicional tiene más que ver con los cargos políticos.
—¿Tiene Alicia Gallego algún referente político, alguna inspiración que le guie por esta senda de la representación pública?
—Yo creo más en los equipos; siempre lo he hecho y eso es lo que define mi gestión y mi legado político; soy de equipos más que de referentes u otros modelos. Mi gestión es la gestión del pueblo.
—Sus rivales están confundidos con la marca de éxito que define la trayectoria municipalista de la UPL. Eso de crecer en apoyos, elección tras elección, de forma casi exponencial. ¿Tiene una fórmula?
—Mi forma de hacer política no ha cambiado; es la misma que cuando era concejal, y cuando formamos el primer equipo de gobierno municipal, y ahora, con el único interés de un municipalismo abierto a la gente y cercano, y que cumple. Y sí, es cierto, hay otros casos de consolidación del proyecto de la UPL, no solo en Santa María, como es Roberto (Aller) en Sariegos. Será que somos gente responsable, acorde con lo que pensamos y como actuamos.
—Va a tomar el control de la UPL, referente político que encauza el leonesismo, en un momento en el que comienzan a florecer otras marcas y siglas en el entorno de esta corriente. ¿Le cambia esto la percepción o los postulados?
—Todo lo que se mueve en torno a esa idea de la autonomía leonesa es bueno para León, y bueno para la propia tendencia. No será desde la UPL desde donde se cuestione nada de lo que acontece en torno al leonesismo. Si acaso, para refrendar nuestras posturas y nuestra posición de defensa y reiterar que no tenemos ninguna intención de dar un paso atrás en esos postulados, que es la autonomía de la Región Leonesa, de las provincias de León, Zamora y Salamanca, una región histórica de España, a la que se le ha quitado el derecho constitucional que se le ha dado a otros territorios. Nosotros somos coherentes con esta posición y no tenemos ningún motivo para quitar ni poner nada a esta cuestión.
—Otra de viento favorable. La era Alicia Gallego en UPL comienza en un momento en el que jamás hubo tanta movilización leonesista en la calle.
—¿Y qué otra manera tiene la gente de pelear por sus derechos, por sus aspiraciones, por sus perspectivas y por darle un futuro a sus hijos? La gente sale a la calle para reivindicar soluciones que el poder le niega de forma repetida. La gente no sale por gusto a protestar. Si las cosas fueran tan bien como tratan de hacernos creer no habría estas movilizaciones.