El sector ya 'luce' y ya ha completado todos sus trámites para iniciar la construcción
Sariegos gana un pueblo de 571 chalés en el Cueto del Moro tras 17 años
El Ayuntamiento recibe las obras con la vista puesta en abrir un vial de unión con la N-630
Vista del Cueto del Moro, un sector ubicado en Carbajal de la Legua.
Punto final tras 17 años. El ambicioso plan uirbanístico para el Cueto del Moro, un amplio territorio que escala desde la falda de Carbajal de la Legua a la carretera de Asturias, y que empezó a hilarse cuando los vientos de la construcción soplaban fuertes, ha llegado a puerto.
Tras mil y una visicitudes y 13 millones de urbanización, el Ayuntamiento de Sariegos recepcionó las obras de sus casi medio millón de metros cuadrados el pasado jueves 30 de mayo, lo que le permite ganar ‘un pueblo más’, el sexto, de hasta 571 viviendas unifamiliares, pareados y adosados. Y sería el sexto, porque tras Carbajal, Pobladura, Sariegos pueblo y Azadinos, en 2021 se logró unir por acera con el núcleo urbano del municipio el que representa su quinta localidad, la urbanización Monteleón, donde residen 800 habitantes.
Así que por bien por labores de mejora, de nuevas infraestructuras p gracias a superar trámites urbanñísticos y burocráticos, Sariegos sigue su suma y sigue hacia los 6.000 habitantes. La urbanización del Cueto del Moro se reactivó en 2017, una década volvieron con decisión para dejar listas las parcelas donde se podrán construir hasta 571 viviendas.
El terreno, ubicado en Carbajal de la Legua, incluye 19 hectáreas de pinar que ya han pasado a manos del Ayuntamiento, al igual que la zona verde junto a la carretera de Asturias y 67 fincas edificables, en concepto de aprovechamientos. El pinar aún posee el pabellón de caza que usaba la familia del conde de Gaviria en sus numerosos desplazamientos a León. Y el Ayuntamiento sacó el mes pasado cinco lotes de 20 parcelas a subasta para animar la construcción «por motivos sociales».
La crisis tambaleó en 2007 este proyecto que ahora está en manos de cuarenta propietarios minoritarios, la empresa Priconsa (33%) y Altamira (33%). Tras numerosos obstáculos, la junta de compensación volvió a desplegar la bandera de «a toda vela» y remataron las tareas de urbanización del Cueto del Moro colocando los últimos tubos del colector, las conducciones de luz, gas y agua.
De hecho, las noches de Carbajal ya están más iluminadas con las farolas de esa amplia zona urbana. El depósito ya estaba construido, con una profundidad de 545 metros, al igual que un vial de subida desde la localidad de Carbajal a la N-630, con la que conecta a la altura de la rotonda del hospital Monte San Isidro. La carretera, de doble dirección y 700 metros, ya está lista, y el Ayuntamiento recepcionó el sector con la vista puesta en poder abrir al tráfico esa carretera, que evita un gran rodeo a los conductores.
Tras la recepción del Cueto del Moro, ya se puede comenzar a construir en sus fincas. En el lineal que mira a la carretera de Asturias están previstos chalés adosados distribuidos en manzanas en forma de U. El 50% del sector es para adosados, el 25% para chalés individuales y el otro 25% para pareados.
La preparación del sector comenzó hace 17 años con el movimiento de tierras, el soterramiento de una línea de alta tensión y la demolición de los once chalés situados junto a la N-630, en las inmediaciones de La Copona. Esas viviendas habían sido incluidas por la Junta en su plan regional de Actuaciones Urbanísticas Irregulares y, aunque el Ayuntamiento entendía que difícilmente podían ser ilegales, «porque se construyeron antes de 1975, cuando no existían leyes que prohibían construir en terrenos rústicos», lo cierto es que incumplían la distancia mínima de retraerse cincuenta metros lineales de la carretera.
Un handicap que obligó a su derribo siguiendo las especificaciones de la Junta cuando aprobó el plan parcial. Denuncias y parones mediante, el sector ya ha salido del horno y con una gran ventaja, gracias a esa «salida» hacia el Principado, que se rematará con una glorieta de distribución del tráfico de 300.000 euros, a punto de construirse con fondos de la Diputación provincial, en la avenida de León.
El nuevo vial en cuesta que asciende por el Cueto del Moro hasta la vía de servicio paralela a la N-630 permite llegar al subterráneo también con rotondas que enlazan con el Hospital Monte San Isidro y el polígono industrial del municipio vecino de Villaquilambre hacia la carretera de Asturias.
La obra constituía una vieja reivindicación de Carbajal, cuyos vecinos lograron hace cuatro años una solución transitoria para acceder a la N-630 sin tener que dar un rodeo hasta León circulando por la empinadísima y estrecha carretera que sube hacia Monteleón, que se arregló y conecta con La Copona.
Sariegos ya se encontraba en el camino hacia Asturias desde la carretera de Caboalles, que divide en dos el municipio, pero si los conductores querían ahorrar el peaje debían desviarse hacia La Robla desde el final del Cillerón, antes de llegar a Otero de las Dueñas. La nueva rotonda, lograda con un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Diputación provincial de León, que es la propietaria de la carretera de Carbajal, aliviará esa salida hacia Asturias por un vial más razonable en pendiente y más directo. El sector del Cueto del Moro destaca como uno de los más ambiciosos del municipio, y ha superado ciertos periodos en los que estuvo enquistado. El año en que se reactivó, 2017, coincidió con la conexión del municipio con León ciudad con aceras. Una reivindicación que costó 19 años hacer realidad, a pesar de estar sellada dede 1998.