El Gobierno reconoce que no contempla el traslado del taller ferroviario a Torneros
La reubicación de la base de mantenimiento se ideó como el gran eje del desarrollo del tren en la provincia. La respuesta a una pregunta del PP en el Senado ahoga 20 años de espera y expectativas en León

Una imagen cenital del erial que mantiene Torneros lejos del proyecto de la plataforma.
La pregunta era sencilla. La respuesta fue contundente. Por primera vez, el Gobierno reconoce que no se contempla el proyecto del traslado de los talleres ferroviarios de León a Torneros. «No se contempla el proyecto», dicta de forma lineal en una interlocución con los senadores del PP que se interesaron por cómo estaba este trámite de desarrollo para el polo ferroviario leonés, sus referencias en el presupuesto inversor de 2025.
Algún detalle de vida tras más de 20 años de atasco entre silencios oficiales o largas perdidas en el tiempo, con vagas referencias desde algún cargo de Transportes o de la operadora, cuando se sintieron interpelados a cerca de los planes con esta instalación.
El traslado de los talleres ferroviarios de la zona de la Sal a la cabecera sur de la plataforma logística de Torneros se llegó a plantear con el movimiento estrella para asentar la nueva era del ferrocarril en León; una base de mantenimiento competitiva, acorde a los nuevos tiempos, que debía de ejercer como una de las fuerzas motrices de ese espacio que se iba a crear en torno a Torneros, con el tren la logística y la intermodalidad, también en el limbo. «¿Ha realizado algún tipo de dotación presupuestaria o de tramitación administrativa para lograr el objetivo del traslado?», interpelaron los senadores del PP de León sobre la posibilidad de traslado de los talleres de la Sal a la vega baja del Bernesga, según adelantó como posibilidad el secretario de estado de Transportes en una visita a León.
El alto cargo socialista relacionó este movimiento con otro pendiente de la integración del ferrocarril a su paso por Trobajo del Camino, también en el alero tras cinco años de fricciones y desencuentros vecinales con los planes de Adif de mantener la vía a la altura de las aceras. «No se contempla el proyecto», respondió de forma escueta el Gobierno al interés mostrado por los senadores leoneses del PP. Este nuevo escenario supone un contratiempo para que toda la planificación ferroviaria vinculada en los últimos años al futuro de este sector del transporte y la conectividad en la capital leonesa pueda llegar a hacerse realidad.
Torneros y los talleres ferroviarios tenían un nexo común, que significaba la proyección industrial de este enclave diseñado como motor de desarrollo a corto y medio plazo para la provincia leonesa. El tren fue el elemento esencial que engendró Torneros en los procesos administrativos que le dieron a luz antes de que el modelo de la terminal leonesa fuera replicada en el centro de la península, a ciento cincuenta kilómetros vía abajo, tal y como se expone en el proyecto que se ejecuta ahora cerca de la capital castellana de Valladolid.
La inacción del Gobierno con Torneros se ratifica con el abandono de esa promoción pública que implicaba centralizar la actividad al sur de la capital leonesa, para ejercer de elemento de tracción y atracción para el nuevo emplazamiento logístico, que hasta hace tres años figuraba en casi todas las previsiones de inversión.
Más de dos décadas y ocho presidentes en la compañía de trenes después, las instalaciones de material y motor describen una curva de declive; pérdida de puestos de trabajo, pérdida de cualificación, pérdida de carga de tarea, pérdida de referencias sobre el catálogo del nuevo parque móvil de la empresa que circula por las vías españolas. La negativa a abordar el asunto del traslado de los talleres emborrona y devuelve al punto de inicio la planificación en torno a la integración del tren al norte de la capital leonesa; la integración pendiente que mantiene una zona cero en Trobajo del Camino, con pasarelas ilegales, puentes pendientes de un derribo y ajuste a los moldes de la normativa de la alta velocidad enrevesado desde hace cinco años y la respuesta vecinal en la calle frente a la insistencia del Gobierno de mantener un estatus que no agrada ni a los habitantes de la localidad ni a las autoridades municipales. La pregunta que descubrió los planes reales del Gobierno con los talleres de León se originó por un chispazo en este ámbito; un alto cargo del Gobierno llegó a San Andrés a aplacar los ánimos con el asunto del soterramiento y terminó por deslizar la verdad.
La Base de Mantenimiento de Renfe en Salamanca, sin embargo, inicia una nueva etapa en su trayectoria con una reorganización en sus actividades que se centrarán, principalmente, en el mantenimiento de componentes ferroviarios. Esta reorganización es una clara apuesta de Renfe por la continuidad de la actividad y la plantilla en el taller, garantizando el futuro de la instalación. Como inversiones, se acaba de poner en marcha la nueva instalación fotovoltaica para autoconsumo en el taller y el reemplazo de todos los lucernarios de la nave principal. Y se harán nuevas inversiones para adecuar las instalaciones y medios al nuevo trabajo de componentes. Dentro de las novedades de esta nueva organización del taller, se dejarán de mantener en sus instalaciones las locomotoras S333 de Renfe Mercancías, perdiendo las 3 locomotoras que tenían asignadas, para especializarse en el mantenimiento de diferentes componentes ferroviarios. Renfe ya ha encomendado al taller salmantino la parte de mantenimiento de turbotransmisiones que se había derivado a Valladolid. También ha comenzado a abordar trabajos de reparación de autopropulsado.