Máxima expectación ante el festejo que esta tarde cierra la feria en el Parque
Morante llega a León en racha de puerta grande, con Fandi y Cayetano
Morante de la Puebla abre esta tarde el paseíllo en la plaza del Parque.
Todo el mundo espera a Morante de la Puebla. Más allá de su explosión en Sevilla y Madrid, en las últimas semanas las actuaciones del torero sevillano se cuentan casi por puertas grandes. Y ningún aficionado está dispuesto a dejar pasar la posibilidad de sentir en directo el duende, y también la madurez y la sabiduría, del diestro del momento. Con el que harán el paseíllo David Fandila, el Fandi, que durante veinte años ha sido uno de los ídolos de la afición leonesa y este año cumple sus 25 años de alternativa; y Cayetano, que también conoce bien la plaza leonesa y en esta temporada se despide de los ruedos.
Para cumplir con todas estas expectativas necesitan la colaboración de los toros. Están anunciados, un año más, los de la ganadería Hermanos García Jiménez, que ya esperan en los corrales de la plaza del Parque. Todo el mundo del toreo está pendiente hoy de lo que ocurra en el histórico coso leonés.
La cuestión es que José Antonio Morante, que en sus 28 años de alternativa y con los altibajos que su ánimo ha sufrido ha sido siempre un torero imprescindible para la tauromaquia, vive esta temporada, tras un breve retiro de nuevo en la pasada, un estado de inspiración y dominio que está revolucionado esta época del toreo como sólo algunos grandes han logrado a lo largo de la historia. Y, habiendo en el escalafón grandes figuras, consagradas, aspirantes, indiscutibles, es el cigarrero de La Puebla del Río el que encarna la ilusión por devolver el pulso de la emoción y el pellizco a los toros. Y esa esencia no sólo ha encantado a quienes ya venían disfrutando al maestro en todas sus facetas desde hace años. Ha prendido en una generación de jóvenes, muy numerosa, que sabe que aquí hay algo distinto y único. Y eso es lo que ansía saborear.
El Fandi vuelve a su casa en un año de doble celebración. Cumple 25 años de alternativa, pero hace también ahora 20 años que el granadino escribió una página histórica en la plaza del Parque. Fue en 2005 cuando indultó al toro Desocupado, número 99 de la ganadería de Zalduendo, alguno de cuyos hijos fueron lidiados después en este ruedo. Desde entonces nunca ha defraudado el arrollador diestro, sobre todo en la variedad de su capote y la potencia de sus tercios de banderillas, a la legión de leoneses que le aclama cada año.
La personalidad que Cayetano Rivera Ordóñez ha imprimido a su carrea está en la historia. Como la de su estirpe, única.