Las condiciones a la OPA de BBVA sobre Sabadell retrasan al menos tres años el ajuste
Respiro a la banca en León: suma oficinas y mantiene plantilla tras 16 años de vértigo
La provincia redujo a la mitad sus servicios financieros, ahora recupera pulso con entidades medianas

La provincia tiene repartidos 350 cajeros automáticos para sacar efectivo, y para realizar otras operaciones financieras.
Los ajustes en el sector financiero, sobre todo en cuanto a plantillas y sucursales abiertas, se toman un respiro. Las condiciones impuestas por el Gobierno a la OPA de BBVA sobre Banco Sabadell (Sabadell Herrero en su marca en León) dan al menos tres años de margen en los que no habrá ajustes de empleo, y eso tranquiliza a unos 230 trabajadores de la provincia. Mientras, el desembarco de nuevas propuestas financieras y la puesta en marcha de las medidas a favor de la inclusión financiera (con especial incidencia en un mundo rural disperso como el leonés) comienzan a dar resultados positivos. Aunque sea tímidamente, aumenta el número de oficinas, y se refuerzan otras propuestas como las ofimóviles, Correos o los comercios con cash back para acercar el efectivo y los servicios a las zonas más desatendidas.
Con la presión permanente de refozar las entidades para afrontar la concentración que espera a nivel europeo, ahora el Ministerio de Economía se ha valido del concepto de «interés general» para frenar una operación que implica recortes en aras a la rentabilidad. El ministro Carlos Cuerpo defiende la condición gubernamental por la protección del empleo y la inclusión financiera, y el mantenimiento del crédito a las pymes. Y apuesta por mantener la banca mediana de proximidad como forma de impulsar la competencia. La operación sigue en marcha. BBVA y Sabadell Herrero tienen una fuerte implantación en la provincia, suman un 20% de las oficinas repartidas por León, especialmente concentradas en la capital, Ponferrada y las principales cabeceras municipales de actividad económica. BBVA tiene 26 oficinas y Sabadell Herrero 18, y el empleo ronda los 150 empleados en la primera (según fuentes sindicales) y 80 en la segunda.
La operación en marcha es un paso más en un proceso de concentración que ha protagonizado casi dos décadas de vértigo para el sector. En León los movimientos de integración se iniciaron años antes, con la unión entre las cajas de ahorro provinciales. Sin embargo la gran oleada de fusiones arrancó con la crisis financiera de 2008, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, que además sorprendió a la gran caja local (el músculo financiero que se pergeñaba para la Comunidad) en una situación de especial vulnerabilidad. Desde entonces los procesos de concentración han repercutido de forma intensa en la provincia. A nivel nacional se ajustaron un 40% las plantillas y más del 60% la red de oficinas. En el caso de León los empleados son hoy mucho menos de la mitad de los que había al iniccio de la gran crisis, y las oficinas se han reducido con un alarmante abandono en el medio rural, al que ahora intenta poner frente (en números parece que con éxito) el plan contra la exclusión financiera.
León tiene hoy alrededor de 1.200 empleos en la banca, según datos de UGT, que ya en 2012, con los procesos de ajuste de plantillas en marcha, se habían reducido hasta los 2.500. Un 48% menos en poco más de una década.
En el caso de las oficinas, se ha registrado un leve incremento en los dos últimos ejercicios. Según los datos del Banco de España, suman a finales de 2024 un total de 228. Aún así, se han perdido 321 sucursales desde el máximo registrado en 2008, cuando la provincia contaba con 550 sucursales repartidas por todo el territorio. Es un 41,45% menos.
A nivel nacional la red de oficinas bancarias de las entidades de depósito en España ha seguido cayendo en 2023, aunque lo ha hecho a un ritmo muy inferior al de 2022. Desde el máximo de septiembre de 2008 la reducción es del 61,5% (28.104 oficinas menos), según los datos del informe sobre inclusión financiera del Ivie que publica la Asociación Española de Banca (AEB).