Casi 40.000 dispositivos corren el riesgo de ser víctimas de ciberataques en León
La suplantación de empresas y las compras fraudulentas, principales delitos que asedian a los ciudadanos
Editorial | Herramientas frente a la ciberdelincuencia
Miles de equipos de la provincia tienen vulnerabilidades importantes que abren el camino a los ciberdelincuentes.
Phishing, vishing, smishing baiting shoulder, surfing, dumpster diving, spam,... Son términos cada vez más habituales, como las recomendaciones de no utilizar contraseñas simples o fáciles de averiguar, utilizar antivirus, mantener las aplicaciones actualizadas, no conectarse a redes wifi públicas o desconocidas, descargar sólo de sitios oficiales,... Sin embargo, los ciberataques a los ciudadanos y las empresas se multiplican cada año. Y pese a los avances tecnológicos aumenta también el número de dispositivos electrónicos que tienen vulnerabilidades y corren riesgo de ser ciberatacados. En el caso de León, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) cifra en 39.424 los equipos y sistemas que tienen vulnerabilidades relevantes, y están en manos de ciudadanos y empresas.
Según los datos del instituto, esos casi 40.000 dispositivos tienen «algún tipo de vulnerabilidad o riesgo de seguridad» que les hace susceptibles de ser explotados por ciberdelincuentes, bien para acceder a redes o provocar incidentes. En el conjunto de Castilla y León se detectaron el año pasado casi 289.000 equipos en esta situación de riesgo.
Estos miles de aparatos son la vía de entrada para un número también creciente de estafas y fraudes. El año pasado el Incibe atendió 1.959 consultas de usuarios leoneses (los incidentes son mucho más numerosos, porque no todos acuden a esta vía). Y llama la atención que esta cifra supone que uno de cada tres problemas registrados con las comunicaciones en el conjunto de la Comunidad (que ascendieron a 5.413) tiene lugar en León.
En la provincia los incidentes atendidos se han multiplicado por cuatro en solo tres años, muy por encima de la media autonómica. En 2022 fueron 437 las consultas llegadas desde la provincia. Y el aumento de casos se registra en todas las categorías que atiende el servicio del 017, de ayuda en ciberseguridad.
Desde el Incibe explican que uno de los tipos que más preocupa es el que afecta a los menores, y en este caso los incidentes en los que han intervenido tienen que ver sobre todo con «la temática de privacidad y reputación on line». En segundo lugar esán los problemas relacionados con la suplantación de identidad. «En ambos casos los ataques están vinculados al robo de cuentas en redes sociales, Instagram y WhatsApp principalemente. Luego se utilizan como herramientas de manipulación contra la propia víctima».
La derivada del sexting (enviar fotos con contenidos sexuales) «ha sido predominante durante el año pasado». Los expertos destacan también el «considerable incremento de las consultas recibidas por parte del colectivo de los adolescentes», aunque cada vez acuden al 017 con llamadas para pedir asesoramiento y resolver dudas, y no sólo cuando las víctimas piden socorro.
Fraudes de empresas
En todo caso la mayor parte de los incidentes atendidos se refieren a problemas de los ciudadanos, y «la temática predominante el el vishing. Son llamadas en las que se suplanta a entidades como compañías energéticas, entidades bancarias y operadoras telefónicas principalmente». Son frecuentes también los casos de smishing, en los que se envían mensajes de texto haciéndose pasar por organismos públicos, servicios de paquetería, entidades bancarias,... Por último tienen importancia las denuncias relacionadas con la suplantación de identidad, a través del robo de cuentas tanto en aplicaciones como en redes sociales, con las que se realizan después compras fraudulentas con cargo a la víctima.
Los casos relacionados con menores, más frecuentes en León
Por otro lado, el año pasado fueron 179 las empresas de la provincia que acudieron al Incibe con problemas de seguridad, en la mayor parte de los casos por suplantación de identidad. En muchos casos se realiza a través del duplicado de las páginas web y la suplantación de sus redes sociales. Toma importancia el Business Email Compromise (BEC).