Herramientas frente a la ciberdelincuencia
No hay límites para los ciberdelincuentes, cuya actividad acosa todo cuanto atañe a una sociedad ya totalmente interconectada. Sí existen herramientas de defensa, que avanzan también a ritmo vertiginoso e inciden tanto en los desarrollos tecnológicos como en la concienciación de las posibles víctimas, que somos todos. El conocimiento de los mecanismos de defensa frente al avance de la transformación digital, sus servicios y aplicaciones y los delitos a los que a la vez abren puertas, es el principal asidero de los ciudadanos.
Hay un cerebro de defensa privilegiado, puntero y reconocido a nivel internacional que tiene una de sus principales sedes asentada en León: el Instituto Nacional de Ciberseguridad, Incibe. Sus estadísticas sobre cibercrimen crecen. Porque aumentan los ataques, pero también porque cada vez se denuncian más y son más y mejores las herramientas diseñadas para hacerles frente. Sus últimos datos cifran en casi 40.000 los dispositivos sin medidas suficientes frente a los ciberataques sólo en la provincia de León. Que concentra buena parte de las denuncias registradas en la Comunidad. Porque aumentan, pero también porque se acude en mayor medida a quienes pueden atajarlos. Y ese es un buen camino.