La libertad vigilada para tratar a 191 menores que delinquen en León
La medida gana terreno entre jueces y fiscales para manejar este fenómeno de delincuencia
Dependencia de Fiscalía de Menores.
Los fiscales y jueces optan cada vez más por la libertad vigilada como medida más adecuada para la reinserción de jóvenes que han cometidos faltas graves o delitos de los que se ha desprendido una responsabilidad penal, según se desprende de las últimas estadísticas publicadas por la consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades a las que ha tenido acceso Efe. Así, 949 menores de la comunidad de un total de 1.786 —el 53 por ciento— cumplieron en 2024 por mandato judicial una serie de reglas con las que se les intentó enseñar valores de responsabilidad, cuando un año antes, en 2023, este porcentaje fue de un 47 por ciento con 805 de 1.707, seis puntos porcentuales menos. Hace una década, en 2015, sumaban un 43 por ciento (755 de 1.750). La ejecución de medidas en medio abierto para enmendar los daños y entrenarse en habilidades sociales, como alternativa al internamiento en un centro, se aplicó a casi 1.800 menores infractores en 2024. Valladolid se situó a la cabeza con 475 frente a los 400 de un año antes. Por detrás figuraron Salamanca (249 frente a 270 en 2023), Burgos (220 vs 250), León (191 vs 174), Palencia (178 vs 156), Zamora (157 vs 156), Segovia (147 vs 147), Ávila (102 vs 85) y Soria (67 vs 69). A ellos se unen otros 1.699 menores a los que le aplicaron medidas y actuaciones administrativas, es decir, aquellas que recomienda la Fiscalía de Menores cuando se trata de faltas leves. Por detrás de la libertad vigilada, y siempre a través de las Unidades de Intervención Educativa (UIE) de las gerencias territoriales de Servicios Sociales, se encuentran las tareas socioeducativas (322 menores, el 18 por ciento) encaminadas a facilitarles el desarrollo de su competencia social y las prestaciones en beneficio de la comunidad (346, el 22 por ciento). Siempre se intenta que estos trabajos estén relacionados con la infracción cometida. De este modo, borran pintadas cuando la condena es por actos vandálicos o acompañan a ancianos si, como telón de fondo, hay una situación de violencia intrafamiliar, un fenómeno cada vez más visible que, no obstante, aún se oculta ante el sentimiento de culpa de los progenitores. Le siguen la convivencia con otras personas, familias o grupos (133), el internamiento en régimen semiabierto —con programa terapéutico— en el centro Los Manzanos de Valladolid (3), la permanencia los fines de semana en su domicilio (11), el tratamiento ambulatorio para dar respuesta a un problema psíquico (19) y la asistencia a un centro de día (3).