Villarrodrigo logra desprenderse tras 22 años de las últimas calles de tierra
El Ayuntamiento impulsa el arreglo de Manuel de Falla e Isaac Albéniz, que cuesta 462.000 euros. Los vecinos aportarán el 76% del presupuesto con contribuciones especiales

Como es visible, sólo un tramo está urbanizado y el resto es camino de tierra.
Suman 372 metros y constituyen la última «mancha» en el impecable callejero de Villarrodigo de las Regueras. Las calles Manuel de Falla e Isaac Albéniz quedaron relegadas en la urbanización de la localidad y tras la friolera de 22 años de reivindicaciones, el Ayuntamiento de Villaquilambre opta por no esperar más y pavimentarlas, aunque sea en parte a través de contribuciones especiales a los 18 propietarios que poseen en ese franja sus fincas. La medida permitirá a Villarrodrigo desprenderse de sus dos últimas calles de tierra. Según lo aprobado en el último pleno del municipio, la obra supone un desembolso de 462.054 euros y el Ayuntamiento repercutirá el 76% a los vecinos (316.507 euros). Tanto la calle Manuel de Falla como la de Isaac Albéniz poseen suelo de tierra. Tan solo existe un pequeño tramo pavimentado en la intersección de ambas, pero que se encuentra bastante deteriorado. Los límites actuales de las parcelas coinciden en su mayoría con las alineaciones oficiales fijadas en la modificación del PGOU, excepto en la margen norte de la calle Isaac Albéniz donde se precisa ocupar parcelas para fijar la nueva alineación. Las obras aglomerarán el firme, además de acometer el saneamiento y el abastecimiento a las parcelas que carezcan de esas redes. Las telecomunicaciones y el alumbrado aéreo se van a soterrar. La de media tensión que discurre por la margen este de Manuel de Falla se va a soterrar por expreso deseo del equipo de Gobierno. El desmontaje y la instalación de nuevo cableado bajo tubo tendrá un proyecto específico.