Suárez-Quiñones preside un comité de dirección de 14 miembros y un ejecutivo de 30
El PP de León se vuelca en «integrar todas las sensibilidades» para lograr la unidad
La gestora busca «llegar a todo el territorio y escuchar a todos los cargos y a los ciudadanos»

El comité de dirección del PP, ayer tras la constitución de la comisión gestora del partido.
Fortalecer al partido de cara a las elecciones autonómicas de marzo del próximo año, superar las diferencias entre cargos y afiliados para lograr una formación unida y llegar «a todos los confines del territorio» provincial para escuchar las demandas de los ciudadanos son los objetivos de la Comisión Gestora del Partido Popular en León, presidida por el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y que ayer se constituyó.
El presidente de esta gestora, que se mantendrá al menos hasta la celebración de los comicios en Castilla y León, destacó durante la presentación de los órganos de los que se ha dotado y quienes los conforman los méritos de la hasta ahora presidenta, Ester Muñoz. «Esta gestora se crea por el caso de éxito de Muñoz», nombrada portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, de la que destacó su «extraordinaria valía profesional», y que tiene una «misión en un momento clave ante un Gobierno central que causa tanto daño institucional, económico y social». De la comisión gestora señaló que representa a los afiliados y a personas que han tenido responsabilidades y están llamadas a dar fuerza a la nueva etapa del PP leonés, que «seguirá el legado de Muñoz pero tiene la voluntad de mejorar y la misión de abordar las elecciones autonómicas y ojalá también unas generales». Para ello, incidió Suárez-Quiñones, el partido «tiene que estar engrasado, potente y unido, y esa es la labor de esta gestora». El pleno de la comisión gestora, formado por 75 miembros, respaldó por unanimidad la creación de un Comité Ejecutivo por 30 personas, y del Comité de Dirección, formado por 14 miembros, que será quien «lleve la gestión diaria».
El presidente se marcó entre los objetivos inmediatos «impulsar el orgullo de pertenencia al partido, con el espíritu del partido que es más antiguo en la provincia, ha logrado importantes éxitos y tiene la mayoría de los alcaldes y concejales». Un partido «capilar» que está en todos los pueblos, «hay que rearmar la presencia territorial y coser las distintas sensibilidades que puede haber». Además advirtió de que «no admitimos lecciones de defensa de León, lo hacemos desde las instituciones reclamando ante cualquier gobierno», para apuntar que el Ejecutivo central tiene «absolutamente abandonada a la provincia», tanto en infraestructuras como en falta de apuesta por la industrialización, las energías, la vivienda, el campo,… Frente a lo que destacó el «compromiso de las instituciones que gobierna el PP, como es la Junta». Entre las líneas de acción de los populares en la provincia hizo hincapié en «la necesidad de acercarse más a la sociedad, tejer nuestra acción en el territorio, ir a todos los confines y no sólo cuando se les pide el voto, sino permanentemente». Una acción volcada en «escuchar lo que nos piden los ciudadanos, en ser un partido más cercano y más volcado en el territorio». Por eso anunció que durante el mes de agosto la gestora organizará una «acción sin precedentes» para crear grupos de trabajo que se reúnan con los alcaldes, concejales y ciudadanos «de forma sectorial, para tratar los temas que preocupan a cada comarca». Abogó igualmente por coordinar e impulsar la comunicación y por estabilizar la financiación del partido, «que tiene ciertas dificultades que debemos abordar». Unos deberes, en fin, «para los próximos meses que recogen la herencia de Ester Muñoz y plantean nuevas acciones para colocar al partido ante las citas electorales». Suárez-Quiñones reconoció que la misión de una comisión gestora es «transitoria y provisional», hasta la celebración de un congreso, que en todo caso no será antes de las autonómicas.