Zendal se enfrenta a una querella por presunta estafa en el concurso de Laboratorios Ovejero
El convenio de acreedores perjudica los intereses de decenas de sociedades leonesas. Demandan un proceso penal por utilizar supuestamente a un testaferro para manipular una quita del 50%

La fábrica de Zendal en León, antes Laboratorios Ovejero.
Dos presuntos delitos, de estafa procesal y alzamiento de bienes, son los que recoge la querella presentada en abril ante los Juzgados de León por tres empresarios principalmente contra el Grupo Zendal, además de otras sociedades y personas, por supuestamente «llevar a cabo una pluralidad de acciones concertadas» que «provocaron un error judicial» en la aprobación del convenio de acreedores de Laboratorios Ovejero, que la biofarmacéutica gallega había adquirido poco antes. Un convenio cuyas condiciones favorecieron claramente los intereses económicos de Zendal, pero han perjudicado de manera importante a decenas de pequeños acreedores, fundamentalmente sociedades y proveedores leoneses, que se han visto atrapados en unas «condiciones leoninas». El Grupo Zendal no ha querido hacer ningún comentario sobre la presentación de esta querella. El documento insiste en que los querellados construyeron una «situación engañosa», porque el juez «nunca hubiera aprobado un convenio en claro fraude para los acreedores minoritarios». La querella criminal dirigida a los juzgados leoneses se presenta contra varias sociedades del Grupo Zendal y de Laboratorios Ovejero; Eagle Heat y el Grupo Tejedor Lázaro (su propietario); y Archer Partners, además de un numeroso grupo de personas físicas relacionadas con estas empresas como sus administradores o que actuaron en su nombre, sin descartar que este se amplíe.
Deudas y concurso
Los empresarios que plantean el caso recuerdan que a comienzos de 2022 Laboratorios Ovejero tenía deudas que «sólo contando los acreedores que podían votar en el concurso» ascendían a 8,9 millones de euros. Entre esos acreedores no estaba Eagle Heat, que sin embargo entre enero, marzo, junio y los primeros días de julio de ese año adquirió créditos a distintos acreedores de Ovejero por importe de más de 5,2 millones de euros. Pocos días después el histórico laboratorio leonés presentó una demanda de concurso voluntario de acreedores y una propuesta de convenio con quita del 50% y una espera de tres años. A la propuesta del convenio se unieron varios acreedores, que sumaban 5,56 millones de la deuda, de la que «el acreedor principal y decisivo era Eagle Heat, que por sí sola tenía el 93,79% de los créditos de ese grupo, que sumaba en total un 58% del pasivo de la deuda». Los querellantes califican de «maniobra incomprensible» la realizada por esta sociedad: «Compra créditos de una empresa insolvente para someterlos a una quita del 50% y una espera de 3 años». Es más, el 15 de julio de 2022, «y sabiendo que sólo cobraría el 50% del importe y a 3 años», Eagle Heat compra otro crédito del BBVA por 146.465 euros. A mayores, Eagle Heat tenía un crédito privilegiado realizable separadamente del concurso por 1,8 millones de euros, pero renunció a él a cambio de lograr que se aceptara el convenio. Porque si no hubiera renunciado a este privilegio «no hubiera podido adherirse a la propuesta como crédito privilegiado y Laboratorios Ovejero jamás habría podido sacar adelante dicho concurso, porque no tendría la mayoría de créditos ordinarios de la masa concursal para la aprobación de la propuesta presentada». En definitiva, concluye la querella, «no es normal entrar en cualquier negocio con la deliberada intención de perder dinero», porque eso «es absolutamente incompatible con la lógica empresarial».
Además la querella, que se presentó en los juzgados de León el pasado 22 de abril, documenta que a lo largo de 2022 se realizaron diferentes préstamos y movimientos de capital por valor de más de 4,3 millones de euros. Lo cierto es que el Juzgado de 1ª Instancia n.º 8 y de lo Mercantil de León aprobó el convenio de Laboratorios Ovejero en septiembre de 2023, que se declaró firme ese mes de noviembre. Y apenas 20 días después Zendal León, propietaria de todo el capital de Laboratorios Ovejero, adquirió la totalidad de los créditos de los que era titular Eagle Heat. Los querellantes consideran que Zendal, a través de esa empresa y el Grupo Tejedor Lázaro, ocultó que actuaba «a la vez como acreedor y como deudor»; y denuncian que «todo lo que gana Zendal lo pierden los acreedores minoritarios, a los que se impone un convenio en condiciones leoninas», a través de un engaño al juzgado «para que aprobara un convenio mediante una mayoría ficticia». El resultado, apunta el escrito que solicita la admisión de la querella, es que «cabe inferir que Grupo Zendal prestó dinero ‘financiando’ a Grupo Tejedor Lázaro (propietaria de Eagle Heat) para que comprara créditos de su sociedad concursada, Laboratorios Ovejero, y votar así como un aparente tercero independiente en su convenio de acreedores». Así Zendal «sacó adelante un convenio con claro lucro» para el grupo gallego.
Zendal adquirió Ovejero en junio de 2021, y un año después solicitó el concurso para forzar un plan de pagos que garantizara la viabilidad de la empresa.