Minuto y resultado de la AP-66 abierta en canal por las obras
Los paneles calculan los tiempos entre León y Asturias para allanar la elección del trayecto
Uno de los paneles con los tiempos de trayecto a Campomanes.
Las comunicaciones entre León y Asturias superan su segundo mes de obras en simultáneo, con sesiones inagotables para los usuarios de las vías, mientras sortean algunas retenciones repetidas por la AP-66, entre el alicatado de túneles, y los cambios de carril y plataforma, que obliga a compartir habitualmente el doble sentido de la circulación. La autopista de peaje llegó en estas condiciones al momento de la operación de tráfico del puente de agosto, que reúne una de las conglomeraciones más relevantes de vehículos entre todas las que planifica la DGT, de forma estacional y a lo largo del año, con reseñan de interés por los aforos de las carreteras. El de mitad de agosto iba a mover en León más de 100.000 vehículos. Para acelerar la elección de los conductores, las pantallas informativas de la DGT en la provincia leonesa, en los viales que empalman con la conexión a Asturias, aportan algunos datos concluyentes; la diana del trayecto es Campomanes, mientras en pantalla se calcula el tiempo exacto en cada una de las dos vertientes posibles; por Pajares, que también tiene lo suyo, con una adaptación del tramo entre Villamanín y Busdongo, y la plataforma de pago a través de La Magdalena, seccionada en un desorden de circulación a prueba de la paciencia de los conductores. La DGT se marca un «minuto y resultado» entre las incidencias de las dos principales arterias que comunican León y Asturias abiertas en canal, como están desde los primeros días del verano.
Los paneles en los que se facilita esta información se localizan en el tramo de la A-66 más próximo al cambio de régimen de administración que convierten a la autovía en autopista; otro de estos mensajes se actualiza en la sección de la A-231 a punto de fundirse con el enlace del acceso sur, la LE-11, y la A-66; y en la LE-30, cuando la ronda sur de León entronca en el nudo de comunicaciones próximo a la Virgen del Camino.
Con ese criterio puede elegir el usuario, en un punto en el que ya le resulta más conveniente echar a rodar por el peaje frente a la opción de la N-630. La cuenta atrás fija una diferencia de media hora en el tiempo de trayecto entre las dos opciones.
Donde no se añaden incentivos para la elección es en las tasas del peaje, que la concesionaria de la autopista mantiene inalterables a pesar de que ahora el trayecto carece de las prestaciones de circular por doble carril.