El déficit de fisioterapeutas en Sanidad forma un tapón de un millar de enfermos en León
Satse exige más profesionales, consolidar cinco plazas volantes en Primaria y sumar una en Pinilla

El Hospital dispone de 34 fisioterapeutas y 5 que acuden a 4 centros de salud; Primaria, 25.
No son un puñado, sino un millar las personas que esperan iniciar su rehabilitación de cervicales, espalda, rodilla, cadera, manos... en los centros de salud del área de León. Un tapón que se ha reducido a la mitad en el último año con el refuerzo de cinco fisioterapeutas cedidos por el Hospital para colaborar con los ambulatorios de Valencia de Don Juan, Benavides, La Bañeza y Astorga (2), pero que se muestra aún insuficiente ante una demanda al alza de los tratamientos de fisioterapia por parte de una población cada vez más envejecida, que no sólo necesita librarse del dolor de las articulaciones y músculos, sino prevenir lesiones.
Los ejercicios terapéuticos que efectúan estos profesionales, los masajes, corrientes y estiramientos han demostrado su eficacia y por eso inclinaron la balanza hace ya cuatro años para sumar ocho profesionales a la plantilla que permanecía estancada en 17 fisios en Atención Primaria.
El sindicato de Enfermería Satse cree que las cifras son tozudas y demuestran que es uno de los servicios más demandados, ya que en el último mes se han registrado medio millar de volantes nuevos y las listas de esperas acumulan hasta tres meses en algunos centros.
Por eso reclaman más profesionales, consolidar como plantilla orgánica los cinco contratos de fisioterapeutas de la Gerencia de Atención Especializada que acuden a los centros de salud, cubrir la plaza en la Gerencia de Servicios Sociales que se creó hace dos años para atender al centro de día y a la unidad de convalecencia socio-sanitaria de la Residencia de Personas Mayores de Armunia, y sumar un profesional más al recién reinaugurado centro de salud de Pinilla (San Andrés).
Desde Primaria llegan buenas noticias porque, al menos, en la Unidad de Afrontamiento Activo del Dolor Crónico, que se abrió esta primavera en el centro de salud de El Ejido con dos fisios, se va a incrementar el número de ‘manos’. Ante el dolor que no cesa de día ni de noche, lo habitual es rodear al paciente de fármacos y de otras terapias invasivas. Pero en esa pionera unidad no se trata tanto de controlar el sufrimiento, sino de cambiar el mecanismo de respuesta reseteando el cerebro para inhibir el dolor. Una educación en neurociencia que exige la implicación activa del paciente y de los fisios.
También se valoran nuevas incorporaciones, ya que el centro de salud de Eras de Renueva, el de mayor población asignada (37.125), y el de La Condesa (20.880) carecen de servicio de fisioterapia y sus usuarios se derivan al de La Palomera, saturando el servicio.
Satse advierte que con un número adecuado de fisioterapeutas se evitarían posibles empeoramientos de los problemas de salud. «Cuanto más se tarda en atender a una persona, más crónico puede llegar a ser su problema y más tratamientos y cuidados serán necesarios para facilitar su reinserción social plena». Otra consecuencia es que las personas «si tienen que esperar meses no ven otra salida que recurrir a la sanidad privada, con un elevado gasto económico que oscila entre 400 y 600 euros un tratamiento de 10 sesiones». Otra demanda es la reclasificación, ya que los fisioterapeutas figuran en el subgrupo A2.