El concurso para dar uso a los dos quioscos ornamentales queda vacío
El Ayuntamiento de León volverá a sacar a licitación las instalaciones. El bar La Payana presentó oferta para el de la Pícara pero se rechazó por un defecto de forma

El quiosco de la plaza de la Pícara Justina tenía una oferta del bar La Payana, pero fue rechazada por un defecto de forma.
Por ahora, no dejarán de lucir como elemento del mobiliario urbano, aunque sin uso. No lo tienen desde la época de la pandemia, cuando los últimos concesionarios cerraron un día por fuera y no abrieron más. El tranque permanecerá todavía, después de que el Ayuntamiento de León haya declarado desierto el concurso que convocó para devolver la utilidad a los quioscos ornamentales de las plazas de la Pícara Justina y San Marcos, ofertados por 2.197,80 euros y 1.564,2 euros anuales, respectivamente, por cuatro años con una prórroga opcional de dos.
El plazo, abierto el 4 de agosto, se cerró este pasado jueves a mediodía con el documento de la mesa de contratación que constataba la inexistencia de ofertas. No las había, al menos, válidas, como se recoge en el informe, en el que se reseña que se presentó una licitadora, Hostelería de León La Payana, SL, cuya terraza ya se estira hasta las inmediaciones del quiosco de la plaza de la Pícara Justina. Pero la oferta se cursó por «un cauce distinto al establecido en la documentación rectora», de acuerdo a lo apuntado en la certificación, que niega la posibilidad de que se admita la propuesta.
Los interesados tendrán una nueva oportunidad con la promoción de un nuevo expediente de concesión demanial, como se aprobó en la junta de gobierno del Ayuntamiento de León de esta semana. El gobierno municipal de José Antonio Diez no ceja en el empeño de encontrar un inquilino para los dos quioscos vacíos con los que, además de dar un uso al mobiliario, obtenga un pequeño alquiler. No se pueden mover, dado que se hallan anclados al suelo y «quedarían inservibles», como se avisa en el informe técnico que admite que el alquiler en las mismas condiciones actuales es «la única forma de rentabilizar el patrimonio municipal».
Los dos quioscos están construidos con metal y vidrio y, como se describe en la oferta, «cuentan con varios elementos practicables que incrementan sus prestaciones y capacidad de exposición», como el «frente desplegable y el mostrador telescópico». Acumulan «más de 20 años de servicio, sobre el que se han realizado diversas reparaciones» y se encuentran «en perfectas condiciones de uso», según la información pfrecida por el Ayuntamiento de León, que detalla que la instalación de San Marcos dispone de 6 metros cuadrados de superficie útil, mientras que ubicada en la plaza de la Pícara Justina suma 8 metros.
Los pliegos especifican el uso que podrán tener. El documento detalla que se podrán destinar a la «venta de productos manufacturados no alimenticios, tales como prensa y revistas, libros, tarjetas postales, objetos de regalo y recuerdo, pequeños juguetes, artículos de broma, productos de telefonía, etcétera». Pero además, se abre a la «venta de productos alimenticios, bebidas y tabaco, siempre que se cuente con los permisos administrativos necesarios», y con la consideración de «venta de pan, helados, café, golosinas, frutos secos, tapas, bocadillos, raciones y productos que no precisen elaboración o que ya estén cocinados por industria autorizada, que no necesiten manipulación alguna para su consumo y que por sus propiedades no sean susceptibles de alterarse desde el punto de vista microbiológico». «Sin incluir el consumo y, por tanto, no pudiendo disponer de terraza de veladores para este fin», se recalca.
El listado no se cierra aquí. También podrá emplearse para la «venta de flores y arreglos florales; servicio de paquetería, recogida y envío de productos de pequeño formato; y venta de tickets y entradas, así como la prestación de nuevos servicios y asistencia personal, tales como recargas de aparatos eléctricos, depósito y retirada de dinero, impresión digital de documentos propios, etcétera». «Queda prohibida la instalación de equipos reproductores musicales, altavoces u otros elementos que produzcan emisiones acústicas de cualquier tipo, fuera del interior», como se abunda en la guía, en la que se hace mención a que «el adjudicatario deberá asumir los gastos de conservación y mantenimiento, impuestos, tasas y tributos, en particular el pago de las correspondientes licencias, impuesto de bienes inmuebles y cualquier otra carga fiscal que legalmente se impute al establecimiento de restauración».
Las ofertas se aceptarán a partir del tipo mínimo que habían calculado los técnicos: 2.197,80 euros anuales para el quiosco ornamental de la plaza de la Pícara Justina, rodeado de negocios de hostelería y en plena zona comercial, y 1.564,2 euros por ejercicio en San Marcos, justo en el arranque del paseo de la Condesa. Por encima de estas cifras se admiten las ofertas presentadas al concurso, en el que se primará con 70 puntos a la más alta. Los 30 puntos restantes se reservan para evaluar la propuesta técnica y de negocio. Quien más sume, se lo queda. Si es que se presenta alguien esta vez.