Hernán Cortés, codirector de Inversiones de Olea Gestión de Activos SGIIC: «No descartamos una corrección del mercado ante las altas valoraciones»
El valor de la consistencia en los resultados será el asunto principal que se analice esta tarde en el Club de Prensa de Diario de León
Hernán Cortés ofrece esta tarde una conferencia en el Club de Prensa de Diario de León.
El valor de la consistencia en los resultados será el asunto principal que se analice esta tarde en el Club de Prensa de Diario de León, con Andbank y El Inversor Inquieto, de la mano de Hernán Cortés, codirector de Inversiones de Olea Gestión de Activos SGIIC. Será a partir de las 20.00 horas, y se puede seguir también a través de la web (www.diariodeleon.es).
—Esta tarde va a hablar sobre el valor de la consistencia en los resultados de un fondo de inversión. ¿A qué se refiere con esa consistencia?
—La consistencia en la gestión es la cualidad de alcanzar rentabilidades atractivas en diferentes escenarios económicos y de mercado, y en distintos plazos de tiempo. Un buen año no es tan difícil de lograr, lo que sí es difícil es obtener buenas rentabilidades a tres, cinco o diez años. Esta estabilidad en los retornos es muy importante para los inversores, para que su rentabilidad no dependa de que el gestor tenga un año acertado posteriormente a su momento de entrada en el fondo. Si el fondo es consistente, el inversor sabe que muy probablemente alcanzará las rentabilidades esperadas basándose en los resultados pasados. Para alcanzar la consistencia es importante fijarse horizontes de inversión de medio plazo y no ser cortoplacista, En nuestra opinión, también ayuda que el fondo no esté sujeto a un índice de referencia (benchmark) ya que eso permite al gestor tener una mayor flexibilidad al elegir los activos financieros que va a incorporar al fondo, incorporando sólo aquellos donde el binomio rentabilidad-riesgo sea favorable. Todo ello unido al trabajo y la dedicación que exige una gestión activa.
—A pesar de los sobresaltos de los últimos meses, los mercados mantienen buenos resultados. ¿Cuál es su previsión de cara al futuro inmediato, qué aconseja a los inversores?
—Creemos que la mayor parte de los riesgos que prevalecieron durante el primer semestre se han atenuado, aunque tampoco se han eliminado. Dentro de ellos, destacaría la buena evolución de la inflación en la zona Euro y en EE UU, donde se pensaba que ésta podría alcanzar el 4% en agosto y se ha publicado finalmente un dato de 2,9%, facilitando a los bancos centrales los futuros recortes de los tipos de intervención, lo que favorecerá el crecimiento económico y de los beneficios empresariales. El riesgo arancelario también ha disminuido.
—Se mantiene el crecimiento económico, pero la situación geopolítica se complica cada vez más. ¿Cómo afecta esto a los mercados, y de qué deben estar pendientes los inversores?
—Los riesgos geopolíticos cada vez tienen menos influencia en los mercados ya que la experiencia de los últimos años es que al final acaban resolviéndose, y los inversores que han vendido para evitarlos se han equivocado. Hasta que pase de verdad algo «gordo».
—¿Cuál es su previsión sobre la evolución de la inflación y los tipos de interés, y cómo afectarán a los beneficios en las bolsas?
—En nuestra opinión, y visto que los aranceles no parece que vayan a producir el impacto esperado en los precios, podemos tener una inflación a la baja tanto en Europa como en EE UU ya que los crecimientos económicos van a ser moderados. Podríamos ver a final de 2026 una inflación al 1,5% en la zona Euro y del 2% en EE UU, lo que permitiría a los bancos centrales bajar los tipos de intervención hasta el 1,5% y el 2,5% respectivamente. Los tipos de interés más bajos favorecen la valoración de las empresas, además de impulsar el crecimiento económico.
—Con esa evolución, ¿cuáles son sus preferencias en renta fija?
—Creemos que los bonos de gobierno a medio/largo plazo ofrecen rentabilidades muy atractivas, superiores a nuestra previsión de inflación y de tipos de corto plazo. Aunque los déficits públicos y la deuda acumulada por los estados son elevados, y eso pueda añadir presión al mercado por una mayor emisión de bonos, el problema todavía es manejable a corto y medio plazo. Desde luego que a largo plazo es algo que los estados han de resolver ya que es un problema importante aunque no urgente. La renta fija privada a medio plazo es otra opción, pero los diferenciales que paga sobre los bonos de gobierno están a niveles mínimos históricos lo que puede provocar un impacto negativo en precios por una ampliación de dichos diferenciales.
—¿Dónde ve los riesgos en renta variable?
—El riesgo en la renta variable lo vemos en las elevadas valoraciones que han alcanzado los índices de bolsa, donde vemos los PER en el rango alto histórico. Estas valoraciones están soportadas por unas expectativas de tipos de interés más bajos, con lo que estamos de acuerdo, y unos crecimientos de beneficios empresariales de doble dígito, con lo que no estamos tan de acuerdo, especialmente en Europa. Con unos crecimientos del PIB del 1% en Europa y del 1,7% en EE UU para 2026 y 2027, nos parece bastante complicado alcanzar esas tasas de crecimiento de beneficios.
—¿Qué oportunidades ve para los inversores a corto, medio y largo plazo?
—Tener una parte del patrimonio en renta fija a corto plazo no va a ser muy rentable pero te permite invertir a mejores niveles si hay una corrección en el mercado, algo no descartable dadas las altas valoraciones y la incertidumbre actual. Con una visión más de medio/largo plazo vemos atractivos los bonos de gobierno a medio plazo y una moderada exposición en renta variable.