Los desafíos de Buscyl: reforzar líneas al alfoz y más lectores QR
La Junta asegura que «donde se necesite refuerzo, se va a poner». León suma 550 trayectos gratis pero la conexión con Salamanca se ha quedado fuera
Un conductor de autobús lee el código de Buscyl que permite viajar gratis.
Viajar gratis en autobús interurbano y metropolitano es una realidad desde el pasado lunes en que el nuevo sistema Buscyl alcanzó toda su capacidad para ‘regalar’ a los empadronados en León y en el resto de la comunidad 2.610 rutas, 550 de ellas en León.
Pero como todo proyecto de gran envergadura, este despliegue ha encontrado algunos desafíos como la adaptación de la flota con terminales para validar los códigos QR; la tardanza en remitir las tarjetas ante el alto volumen de solicitudes iniciales y la necesidad de verificar antes de concederlas el empadronamiento de los futuros usuarios; y la saturación de algunas líneas.
Por eso implementar Buscyl ha requerido un proceso gradual y habilitar incluso números de asesoramiento (como el 012 o el de Cecocyl). En estos primeros días de funcionamiento de algunas rutas se ha constatado que todavía hay muchos viajeros despistados que no hacen uso de la gratuidad, bien por desconocimiento, por no haber solicitado la tarjeta a tiempo o porque no son usuarios habituales del autobús y no se habían planteado la opción de viajar gratis en él. Por ejemplo, en el autobús de la empresa Vivas que partió el pasado martes de la estación de Zamora hacia León únicamente una joven hizo uso de la nueva tarjeta, mientras que otros cinco optaron por pagar el precio del viaje. Y en el de vuelta de León a Zamora sólo dos personas se beneficiaron de la gratuidad del servicio.
En otras líneas que conectan la capital con cabeceras de comarca, el uso está resultando desigual. Donde sí se aprecia un mayor uso es en el transporte metropolitano. De hecho, las líneas de San Andrés del Rabanedo a la ciudad van ahora tan saturadas que muchos conductores no se detienen en algunas paradas donde esperan usuarios porque no hay sitio, lo que ha generado quejas. Desde la Consejería de Movilidad y Transformación Digital se asegura que «donde se necesite refuerzo se va a poner, sobre todo en trayectos de la mañana y mediodía». Lo que constatan los conductores es que mucha gente pregunta por el programa Buscyl y su funcionamiento, aunque luego no son tantos los que hacen uso de él. Otro trayecto que ha ‘descarrilado’ de momento es el de León-Salamanca en línea regular por carretera, que está excluido «sin razón aparente» del programa Buscyl, como denunció UPL y no es gratuito para sus usuarios que pagan hasta 35 euros por un billete de ida y vuelta.
El formato físico de las tarjetas Buscyl también acusa demoras, lo que perjudica especialmente a las personas de edad avanzada, y los usuarios se quejan de que el sistema se ha estrenado con una laguna, como no ser aplicable a la compra de billetes por internet, lo que impide la compra anticipada de forma gratuita. La Junta dotará de 2.000 aparatos a los autobuses para evitar los problemas que se vienen registrando en las máquinas de lectura de tarjetas y códigos QR, que se suple por la lectura a través de un móvil de los conductores, lo que genera retrasos.