La Policía 'gradúa' a 38 colegios en seguridad
Cientos de escolares conocieron de primera mano la labor de los agentes locales, que realizan 115 actuaciones de media al día
Los agentes explicaron cómo funciona un punto de verificación.
La llaman Bruja. Y es una Pastora holandesa de 10 años con una habilidad inusual para detectar todo tipo de drogas orgánicas y sintéticas.
Esta perra hizo girar las miradas de decenas de los escolares que acudieron ayer a las instalaciones del CHF para conocer de cerca las secciones de la Policía Local.
El grupo Paidos, la Biseg, los agentes de proximidad, de transmisiones, el punto de verificación, la unidad de drones (udron), el Secan y la Desa desplegaron su material para 'gradúa' en seguridad a los estudiantes de 38 colegios de la ciudad.
«Cómo mola», expresó un menor al pasar por los chalecos antibalas.
El alcalde, José Antonio Diez, indicó que con esa jornada de puertas abiertas buscaban «familiarizar» a los pequeños con la Policía, que «sepan a qué teléfono tienen que llamar, el 092 y el 112; y que valoren que los agentes les van a ayudar en multitud de cuestiones». El regidor destacó las 115 actuaciones diarias que realiza el cuerpo local y los más de 175.000 expedientes administrativos que gestionan al año. También ensalzó la reforma de las instalaciones con casi 4 millones de euros.
«Conocí el CHF como concejal en 2007 y cualquiera que entrara entonces y lo haga ahora pensará que está en otro mundo, porque se ha pasado de una pensión a un hotel de cinco estrellas, sobre todo, en materia de eficiencia energética, de espacio para los policías en los vestuarios y zonas comunes».
Entre los primeros alumnos que disfrutaron de una clase al aire libre en el cuartel desfilaron los del colegio Trepalio, Puente Castro y Jesuitas. Los jóvenes visitantes se adentraron en las diversas secciones de la Policía Local, descubriendo la amplitud de sus funciones más allá de las patrullas.
Parte de los alumnos con el alcalde, el intendente de la Policía Local y la perrita Bruja.
El Grupo de Menores (Paidos) les mostró su importante trabajo en la prevención y protección de la infancia y la adolescencia, cómo esconden «los malos» estupefacientes para tentarles y los perjuicios del alcohol, los vapeadores y las bebidas energéticas. La Briseg despertó gran interés al exponer su labor en la seguridad ciudadana y la intervención en situaciones de riesgo y la Unidad de Proximidad explicó su rol como policías de barrio, la figura más cercana a los ciudadanos para resolver problemas cotidianos y fomentar la convivencia.
La visita tuvo un marcado componente tecnológico y de prevención al permitir a los alumnos interactuar con el material de vanguardia que utiliza el cuerpo. Así se 'infiltraron' en el ‘corazón’ operativo del CHF, donde se gestionan las llamadas de emergencia y se coordina la respuesta de las unidades en tiempo real.
Otras de las mayores atracciones fueron la Unidad de Drones (Udron), que demostró su utilidad en labores de vigilancia, búsqueda de personas y apoyo en grandes eventos; la sección de canes (Secan), y la del Desfibrilador Semiautomático (Desa), con el que han salvado vidas.