León acelera la oferta de pisos turísticos pese a la ley que restringe la proliferación
Es la provincia donde crece en mayor porcentaje la cifra de viviendas de alquiler como forma de alojamiento. La capital suma más de 200 nuevas plazas en un año, en una modalidad de alojamiento que supera ya las 3.100

Un grupo de blogueros invitados por Turisleón, durante una de las actividades en Coladilla. dl
La normativa se ha volcado en los últimos meses en sacar del mercado las viviendas que se comercializan para turismo sin estar legalizadas, incluso a través de plataformas, y en dotar a los vecinos de mayor peso a la hora de autorizar el uso turístico de los pisos de sus comunidades. Y eso ha reducido de forma importante la oferta de alquiler para viajeros ocasionales a nivel general. La ciudad de León escapa sin embargo de esta dinámica, y sigue avanzando en la puesta en el mercado de nuevas viviendas de uso turístico. De hecho, es la capital donde su oferta en esta modalidad de alojamiento creció más porcentualmente el año pasado.
La patronal de empresas turísticas Exceltur exige que se refuercen las inspecciones y llama a las administraciones autonómicas y locales a controlar la expansión de estos pisos, en el caso de que no cumplan con la legalidad. En un año además en el que el dinamismo del sector turístico (del que depende en buena parte la economía leonesa) se ha ralentizado, y las olas de calor y los incendios han desviado a los viajeros sobre todo nacionales hacia destinos de costa del norte.
Según los datos de la agrupación (que reúne a las principales empresas de toda la cadena de valor del sector) León está entre las 25 ciudades del país con mayor oferta de viviendas de alquiler turístico, y ha incrementado en el último año el número de plazas registradas en 209, hasta las 3.126. Un incremento que supera el 7%, frente a un descenso en el conjunto del país que roza el 4% (14.000 casas menos).
A pesar de las restricciones la oferta ha seguido aumentando en Barcelona, Málaga, Granada, Las Palmas y Valladolid, pero se ha reducido en todas las demás. En todo caso en Valladolid hay poco más de 1.500 pisos.
Las empresas advierten de esta «salida irregular según las zonas» de las viviendas de uso turístico no regularizadas de los anuncios de las plataformas, y lo achacan a «la prioridad política de las autonomías y administraciones locales». Por lo que reclaman que se incrementen las inspecciones y sanciones.
Aunque reconocen que la entrada en vigor de la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos «empieza a generar un efecto positivo en la eliminación de la ingente oferta ilegal que operaba en las plataformas de comercialización on line de las principales ciudades españolas.
Incendios y trenes
El sector reconoce que las olas de calor y los incendios forestales han afectado la afluencia de las escapadas urbanas, que tienen especial importancia en León. Inconvenientes a los que se han sumado los problemas en los servicios ferroviarios, sobre los que llaman especialmente la atención.
Sí reconocen las empresas que han aumentado sus ingresos, no porque haya habido más turistas, sino porque han subido los precios de los hoteles y restaurantes. «Se han trasladado las inversiones en mejora de producto realizadas durante los últimos años», justifican. La actividad del sector está, en todo caso, «muy por encima de los niveles prepandemia».
La tendencia
Alto nivel y extranjero. Los viajeros nacionales han moderado sus viajes en España, después del despegue de los años posteriores a la pandemia, y a cambio recuperan las salidas al extranjero, que crecen con fuerza. En el mercado nacional, además de optar cada vez más por los pisos turísticos (lo hacen también los turistas que llegan de fuera) crece el gasto en los establecimientos de más categoría, sobre todo de cinco estrellas.
Mano de obra. Las empresas inciden en el problema que les supone encontrar mano de obra cualificada, sobre todo en la restauración, lo que «relaja el dinamismo en la creación de empleo».
Mejor turismo. El sector aboga por un turismo de mayor valor económico, social y ambiental, «que no necesariamente se base en más afluencia».