II Foro Ancares | Empresarios leoneses
El reto del reto

El reto del Noroeste no consiste solo en hablar de envejecimiento, de conectividad o de despoblación: es, ante todo, una cuestión de modelo territorial y de sostenibilidad.
Y ‘el reto del reto’ es el Corredor Atlántico Noroeste, que no es una reivindicación localista ni una batalla territorial. Es una infraestructura estratégica para España y para Europa. Por nuestro territorio pasa todo el tráfico de mercancías del noroeste, pero los proyectos para su desarrollo se eternizan y las oportunidades se escapan.
Este corredor debe concebirse como un eje intermodal que impulse la transición hacia el ferrocarril, minimice emisiones y potencie la actividad logística. No basta con tender vías: es necesario crear una red de plataformas interconectadas con puertos, polígonos industriales y nodos urbanos que generen cohesión y valor añadido.
Las inversiones deben entenderse de forma integrada, combinando logística, movilidad, transición energética y sostenibilidad. Si todas las políticas avanzan hacia la descarbonización, hacia una economía más limpia, ¿por qué no nuestras infraestructuras? Apostar por el Corredor Atlántico es apostar por un futuro sostenible.
Necesitamos un plan director con objetivos claros y responsabilidades compartidas. Y la urgencia no es retórica: la situación demográfica del Noroeste exige atraer talento, crear empleo e impulsar inversiones sostenibles. El Corredor Atlántico puede ser una palanca para un desarrollo competitivo y equilibrado. Convertirlo en oportunidad requiere, eso sí, coraje político, consenso social y visión estratégica. No es tiempo de palabras; es tiempo de compromisos y hechos que trasciendan legislaturas y garanticen futuro a nuestros territorios y nuestras empresas.