Un leonés saca 124.000 € de la cuenta de un amigo y se gasta 82.000 en criptomonedas
La víctima le pidió hasta media docena de veces recuperar el dinero pero no le hizo caso

Una persona realiza una transacción en criptomonedas.
Un leonés, acusado de disponer indebidamente de 124.000 euros de la cuenta de un amigo, que usó el dinero para comprar casi 82.000 euros en criptomonedas, será juzgado previsiblemente tras la decisión de la Audiencia Provincial de dar trámite a las partes personadas en la causa para que presenten escrito de acusación, habida cuenta de la existencia de indicios de delito.
El acusado conocía al estafado y llegó a un acuerdo con él para que realizase inversiones en dinero virtual. Tenía varias carteras de criptomonedas y dos de ellas las usó de forma específica para los movimientos de dinero del demandante.
En mayo de 2021 el propietario del dinero exigió al demandado que retirase fondos para recoger beneficios, pero se encontró con evasivas del supuesto autor de los hechos. Dos meses después le volvió a preguntar por el dinero de la retirada que estaba pendiente, actitud que se repitió tres veces más en agosto. Otra vezx en septiembre insistió en que necesitaba vender las monedas para obtener liquidez, pero recibió la excusa de que la cuenta estaba bloqueada y que no podía hacer operaciones.
Siempre con evasivas
Preguntado de nuevo en octubre, la respuesta fue que no sólo que tenía bloqueada la cuenta con la que operaba con criptomonedas, sino que también tenía bloqueada la de la entidad bancaria donde debería recibir el dinero. Poco después se produjo una discusión por el retraso en el trámite, que se zanjó cuando el sospechoso le mandó unas capturas de pantalla que de forma hipotética, justificaban el trasvase de los capitales. A partir de las siguientes disputas, el sospechoso dejó de contestarle a los mensajes, aunque vivían cerca.
De la cuenta de la víctima se realizaron disposiciones de dinero por un importe total de 41.818,34 euros, realizando el procesado retiradas de criptomonedas, sin el consentimiento del querellante, por un importe de 82.867,15 euros, que fueron desviados al pago de servicios, o a otras billeteras digitales o cuentas propiedad del querellado, por un importe total distraído de 124.685,49 euros.
En su defensa, el procesado alega que las compras que hacía desde su cuenta eran sus compras, las hacia él personalmente y no eran para ninguna persona en concreto, compraba con el dinero procedente de su cuenta bancaria y no necesitaba que nadie le autorizara para operar en su cuenta personal.
La Fiscalía aprecia la existencia de delito y solicita la apertura de jucio oral, como así lo hace también la acusación particular. La defensa propone que se archive la causa.