Otros cuatro individuos armados entran en una casa en León, tras una tarde de asaltos en Eras de Renueva
"Estamos dejados de la mano de Dios", se quejan los vecinos de la zona

La zona de los chalés del final de Eras de Renueva ha sido objeto de asaltos estos días.
Cuatro individuos armados accedieron en la tarde de ayer a una vivienda de las urbanizaciones de Eras de Renueva, para cometer un asalto del que por el momento no han trascendido detalles. Los hechos forman parte de una oleada de asaltos que dejó tres focos básicos, en los que trabaja la investigación.
La Policía considera que aún es muy pronto para establecer conexiones con el caso de Sariegos del pasado 27 de enero. En aquel episodio, hubo una preparación muy minuciosa y el botín de una notable cuantía, tanto en joyas como en dinero en metálico.
Los ataques a la propiedad se iniciaron a las 16.30 horas, con el acceso de los delincuentes a una vivienda por la parte posterior del inmueble. Hay constancia de un asalto pero no han trascendido de momento los montantes de lo sustraído.
El segundo episodio fue el de mayor calado. Cuatro integrantes de una banda similar a la que actuó la semana pasada en la zona, accedieron a una de las urbanizaciones, la de Vega del Esla, y repitieron el mismo modus operandi. Tampoco de momento se han dado a conocer más detalles de lo ocurrido, si bien esta mañana al menos dos patrullas del Cuerpo Nacional de Policía operaban en la zona y recorrieron la avenida central de los chalets.
El tercer ataque es más sorprendente. Una puerta de otro de los inmuebles de la calle Ejército del Aire sufrió los efectos de la delincuencia y resultó reventada. Saltó la alarma de seguridad y cuando la Policía Nacional llegó se encontró con una ventana abierta. Los delincuentes ya no estaban dentro y tampoco se habían llevado nada. Se da la circunstancia de que apenas dos horas antes del asalto, la zona había estado vigilada por patrullas de la Policía Local y la Policía Nacional a causa de un incendio con una persona herida.
Por el momento hay una investigación abierta a este respecto, aunque no constan detalles. "Estamos dejados de la mano de Dios", se quejaron los vecinos a este periódico, después de los últimos episodios.