La Policía Nacional aprende en la base Conde de Gazola cómo salvar vidas
El servicio sanitario del Ejército de Tierra forma a los agentes en el uso de los desfibriladores. Una parte importante de las actuaciones de las radiopatrullas son humanitarias

Los especialistas de la base Conde de Gazola formaron a 48 agentes del cuerpo de la Policía Nacional de León.
El servicio sanitario de la Base Conde de Gazola ha impartido formación especializada a 48 agentes de la Policía Nacional de la Comisaría Provincial de León en el uso de desfibriladores externos semiautomáticos (Desa), lo que completa un programa formativo orientado a mejorar la respuesta ante emergencias sanitarias. La formación, organizada conforme al protocolo del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León, se ha desarrollado en dos fases: una parte teórica online, realizada de forma asíncrona, y una fase práctica presencial en el Aula de Instrucción y Simulación Sanitaria de la base ubicada en Ferral del Bernesga.
Durante el curso, los policías nacionales han recibido instrucción en reanimación cardiopulmonar (RCP), primeros auxilios, manejo de desfibriladores semiautomáticos, técnicas de inmovilización y control de hemorragias. Esta formación «refuerza su preparación para intervenir con rapidez y eficacia en situaciones de emergencia, contribuyendo a una mayor protección de la ciudadanía», según trasladaron desde la Subdelegación de Gobierno.
La Policía Nacional «desea poner en valor el firme apoyo y la colaboración del personal sanitario de la Base Conde de Gazola, cuya implicación ha resultado fundamental en la formación especializada de los agentes en el uso y manejo de desfibriladores». «Esta cooperación institucional no solo refuerza la preparación de la Policía Nacional ante situaciones de emergencia sanitaria, sino que también evidencia el compromiso conjunto de ambas instituciones con la protección de la vida y la mejora continua de la atención a la ciudadanía, fortaleciendo así una respuesta coordinada, eficaz y de calidad ante incidentes de carácter vital», destacaron.
Desde la Subdelegación de Gobierno insistieron en que «es necesario poseer conocimientos homologados a la hora de hacer uso del desfibrilador, para colocar a la persona que recibe el auxilio de manera correcta, situar los electrodos donde se debe o realizar las descargas en el momento adecuado». Esta pericia resulta esencial cuando, «una parte significativa de las intervenciones realizadas por las radiopatrullas en la capital tiene carácter humanitario», como señalaron las mismas fuentes, que insistieron en que, «en muchas ocasiones, los agentes son los primeros en llegar al lugar de los hechos y prestar auxilio a las víctimas», por lo que «una actuación rápida y eficaz puede ser determinante».