La Universidad y la Junta ponen en valor 12 proyectos innovadores por su aportación social

Cepedano, González, Gutiérrez y Ares en la presentación.
Desde la reconstrucción virtual de las pinturas del claustro de la Catedral de León hasta el desarrollo de un Rover autónomo de inspección, a una mayonesa vegana elaborada a partir de aquafaba fermentada, apósitos médicos de larga duración o sistemas inteligentes de iluminación y climatización.
Un total de 27 proyectos innovadores, 15 impulsados por estudiantes y 12 por personal investigador, han sido reconocidos en la convocatoria del Plan TCUE 2025-Plan de Transferencia de Conocimiento Universidad-Empresa-, impulsado por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León de la mano de la Universidad de León.
Una iniciativa que empezó su andadura en el año 2008 y con la que se pone de manifiesto cómo, según destacó la rectora, Nuria González, la misión de la Universidad trasciende las fronteras de las aulas y laboratorios, construyendo puentes entre el conocimiento académico y las necesidades del mundo real, «y se reafirma su compromiso como motor de cambio, estimulando la colaboración con empresas e instituciones que comparten el propósito de innovar para transformar nuestro presente».
En esta edición han sido distinguidos doce proyectos que avanzan en la validación técnica y comercial de distintas líneas de investigación, entre ellos, el desarrollo de un cajón inteligente para la evaluación de la condición física aeróbica, o una aplicación orientada al análisis y optimización del rendimiento de equipos de baloncesto, entre otras.
La directora de Universidades de la Junta de Castilla y León, Blanca Ares, destacó que la transferencia y la valorización del conocimiento son ya parte del ADN de la Universidad de León, donde la creatividad y la innovación se han convertido en palancas clave para afrontar los retos presentes y futuros.