El 80% de las enfermeras de León cree que su profesión dinamita su vida familiar
Un estudio de Satse indica que 6 de cada 10 profesionales se plantean dejar la bata al no conciliar. El colectivo acusa los cambios de turno de última hora y la falta de manos

Uno de los congresos celebrados por Enfermería en León.
Trabajar en Sanidad siempre ha constituido una carrera de fondo, pero para las enfermeras y fisioterapeutas de León, los obstáculos están empezando a ser insuperables. Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, el sindicato Satse ha lanzado un SOS basado en cifras y que indica que seis de cada diez profesionales (60,64%) se han planteado abandonar su carrera simplemente porque su vida personal y laboral no encajan.
Bajo el lema «Que no dejen tu vida en pausa», el sindicato denuncia que el sistema actual prioriza la productividad y el ahorro por encima del bienestar de quienes cuidan. Y no es solo cansancio, es una cuestión de salud pública. La encuesta arroja porcentajes que reflejan una situación límite, con un 61,2% de los encuestados que afirma que su salud mental está dañada por la imposibilidad de conciliar, mientras que un 56,87% ya siente las consecuencias en su salud física. Casi el 80% (78,82%) reconoce que su profesión está dinamitando sus relaciones familiares y personales. El ‘caos’ organizativo no se queda en casa. El 47,15% admite que estos problemas ya afectan a su rendimiento en el hospital o centro de salud. El estudio pone nombre y apellidos a los «culpables» de esta situación. No es una sorpresa que la falta de personal sea el principal motivo para el 81% de los profesionales. A esto se suma un día a día lleno de imprevistos, donde el 69,5% sufre cambios de turno de última hora.
El 57,8% denuncia que los cuadrantes de trabajo se entregan sin antelación suficiente, impidiendo hacer planes a corto o medio plazo. Trabajar noches, festivos y fines de semana completa el «combo» que agota a la profesión. «La conciliación no es un privilegio, es un derecho. No podemos seguir pagando la falta de gestión con nuestra salud y nuestro tiempo», señalan desde Satse. La conciliación también tiene un coste en la cartera. El 39% de los profesionales que tienen personas a su cargo (hijos o mayores) ha tenido que recurrir a la reducción de jornada, lo que conlleva una pérdida de sueldo inmediata. Es la pescadilla que se muerde la cola: menos ingresos para poder tener el tiempo que el sistema no les facilita. Satse no solo denuncia, también exige. Para que las enfermeras de León dejen de estar en «pausa», reclaman a Sacyl y al Ministerio que se blinden mejoras reales en la Ley del Estatuto Marco con una jornada de 35 horas en todos los servicios, exención de noches para mayores de 55 años y embarazadas sin perder sueldo, desconexión digital real (que el móvil no arda fuera de horas), y planes de conciliación obligatorios y negociados en cada área de salud.
La pelota está ahora en el tejado de la Administración. Las enfermeras y fisioterapeutas lo tienen claro: su vocación es cuidar, pero no a costa de desaparecer como personas. Con el 8 de marzo a la vuelta de la esquina, este informe no es solo una lista de porcentajes, es una denuncia política.
En un sector mayoritariamente femenino, la imposibilidad de conciliar se traduce en una brecha de género y económica que obliga a muchas profesionales a elegir entre su carrera o su familia. «No vamos a seguir pagando la falta de gestión con nuestra salud», advierten desde el sindicato de Enfermería.