Diario de León

El Caballo Rojo baja la trapa en León: 'Turi' se jubila tras 18 años de guisos y llenos diarios

El próximo 30 de abril será el último servicio de este templo de la comida casera en Federico Echevarría

El Caballo Rojo está situado en federico Echevarría, 8

El Caballo Rojo está situado en federico Echevarría, 8DL

Pilar Infiesta
León

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A partir del 1 de mayo, el calendario laboral de Buenaventura ‘Turi’ Méndez se quedará en blanco. No por falta de clientes —tiene el libro de reservas completo hasta el último minuto—, sino por una merecida jubilación. Tras casi dos décadas al frente de El Caballo Rojo, y con una herencia familiar que se remonta a la mítica Casa de Galicia, Turi ha decidido que es el momento de apagar los fogones.

Aunque la esencia del bar es la de una "casa de comidas" de las de siempre, el volumen de trabajo actual dista mucho de ser pausado. "Ahora mismo trabajamos cinco personas en el equipo", explica Turi. Un grupo cohesionado que incluye a su hermano José Manuel, Elena (que le acompaña desde el primer día), Mari Mar en la cocina y Camino en la sala.

Juntos mantienen un ritmo que impresiona: "Damos unas 40 comidas diarias en el comedor", asegura, a lo que hay que sumar una tendencia que se disparó con la crisis sanitaria y que no ha bajado desde entonces. "Desde la pandemia, servimos decenas de comidas para llevar cada día", añade, confirmando que el barrio ha integrado sus platos en la logística de sus propios hogares.

El cocido como bandera y la caza como devoción

En estos 18 años que se cumplirán en octubre (aunque el cierre se adelante a mayo), la carta de El Caballo Rojo ha sido un refugio para los amantes de la cocina tradicional leonesa. Si hay un plato que define esta etapa, Turi lo tiene claro: "El cocido ha sido nuestro menú estrella todos estos años". Un plato completo, sin concesiones a la modernidad y a un precio competitivo que ha generado una legión de fieles.

Sin embargo, el éxito de su cocina no se queda solo en los garbanzos. Turi recuerda con orgullo que otros pilares de la casa han sido las mollejas, el pollo de corral, Con ese sabor de antaño difícil de encontrar en la hostelería moderna, y la caza.

El cierre del día 30 no es por falta de rentabilidad, sino por puro ciclo vital. Turi, con sus 66 años "muy bien llevados", reconoce que la hostelería hoy es más exigente que nunca: "Antes eran cinco vinos y dos tapas; ahora tienes cincuenta referencias y un papeleo que requiere casi un despacho propio".

La calle Federico Echevarría perderá su aroma a guiso lento y su bullicio de tres turnos de comida diarios. Se va un pedazo de la historia de León, una saga que pasó por el bar Drake y la Casa de Galicia para culminar en este Caballo Rojo que, irónicamente, se retira mientras galopa con más fuerza que nunca. "Hace semanas que no tenemos una mesa libre hasta el cierre", sentencia Turi con la satisfacción del deber cumplido. En el aire, un posible alquiler.

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