Las reclamaciones se cierran en 810 exámenes, pese a la debacle de la PAU
Los leoneses tuvieron la nota media más baja de CyL, pero no se han arriesgado a revisar sus exámenes
Alumnos durante uno de los ejercicios de la Prueba de Acceso a la Universidad.
Los resultados de la Prueba de Acceso a la Universidad celebrada en León sorprendió a propios y extraños. Los alumnos del distrito de la Universidad de León, es decir, los que se presentaron a la prueba en los campus de Vegazana y Ponferrada, no sólo fueron los que sacaron la nota media más baja, también los que tuvieron un menor porcentaje de aprobados. Desde la institución académica ya han avanzado que analizarán el por qué de estos datos tan bajos, pero, en este contexto, los estudiantes tan sólo han presentado una reclamación para revisar 810 examenes, una cifra prácticamente similar a la del curso pasado, cuando los resultados generales fueron mejores.
Una vez conocida la nota el 10 de junio, los estudiantes tuvieron cuatro días para presentar la reclamación y el día 23 sabrán la resolución de ésta. Los que han solicitado el visionado de alguno de sus ejercicios, podrán hacerlo el día 25. Pese a los resultados, los estudiantes no se arriesgaron a la revisión del examen, teniendo en cuenta que, por ejemplo, en la prueba del año pasado, tan sólo un 47% de las reclamaciones presentadas lograron subir la nota.
A la convocatoria ordinaria de este año se presentaron 1.834 bachilleres. La nota media obtenida no llegó al 7, mientras que los estudiantes de Valladolid lograron una media de 7,5. La nota es fundamental para los estudiantes que aspiran a entrar en los títulos más demandados, donde competirán con alumnado de toda España por cada una de las plazas que se ofertan en las diferentes universidades, al tratarse todo el territorio nacional como un distrito único universitario. Un contexto general que lastra a los leoneses, que ya suman las exigencias de Castilla y León, una de las comunidades donde es más difícil obtener un 10, tanto en la PAU como en el Bachillerato.
El curso pasado, cuando se implantó el modelo definitivo para aplicar la Lomloe con el desembarco de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU, que anteriormente se llamaba Ebau), las reclamaciones de los estudiantes aumentaron con 765 exámenes, ya que fueron 411 los alumnos —de los 1.851 que se presenaron— los que no estaban conformes con el resultado obtenido. Este año, pese a que la nota es baja y el porcentaje de aprobados ha sido menor que en el resto de los distritos universitarios de Castilla y León, la cifra de exámenes que tendrán que revisar tan sólo se ha incrementado en medio centenar.