Un obseso sexual elude otra vez ir a la cárcel en León
Ya tenía antecedentes pero volvió a dejar su condena en dos años por acosar en el bus a un joven de solo 16
Recibidor de la Audiencia Provincial.
Un hombre que ya tenía antecedentes penales por delitos de abusos sexuales ha sido condenado por la Audiencia Provincial a una pena de dos años de prisión, tras ser hallado culpable de un delito de corrupción de menores.
Según consta en la sentencia, sobre las 15.45 horas del día 9 de octubre de 2023, el acusado, de 52 años y con antecedentes penales (condenado ejecutoriamente en sentencia firme por un delito de abuso sexual a menor de 16 años) coincidió en el autobús con un joven de 15 años y entabló una conversación con el menor.
Se sentaron juntos en el trayecto a petición del adulto y el menor aceptó. Durante el viaje, entre otras cosas, el acusado preguntó a la víctima por su edad, a lo que el muchacho respondió que tenía 15 años. También le preguntó si era gay y contestó que no.
Una vez finalizado el viaje en la estación de León, a petición del acusado, el menor facilitó su teléfono al acusado, debido a que ya que en ese momento se sentía un poco agobiado por la actitud del procesado, que le acompañó caminando hasta la academia a la que acudía.
Durante el trayecto le propuso al menor la práctica de actos sexuales (felación) y así en concreto le dijo expresiones tales como «soy gay, te había visto, estás muy bueno y quería ir contigo a una habitación de hotel». El adolescente se negó a ello, pero el acusado insistió con argumentos como «imagínate tú y yo desnudos en una habitación, tú chupándomela y yo chupándotela. Al verte se me puso muy dura, me mide 21 cm», señalándole con el dedo cuando iban a la altura de un hostal.
El adulto le dijo al menor si quería ir con él en ese momento, a lo que la víctima se negó de forma reiterada, ante lo cual el acusado le ofreció 50 €. La respuesta volvió a ser negativa.
El menor se dirigió inmediatamente a la academia y al llegar le contó, someramente, a su profesor lo que le había ocurrido, momento en el que el docente notó que el menor estaba sofocado y muy nervioso. Por indicación del profesor, llamaron seguidamente a la madre del menor, a la que le contó lo que había sucedido, si bien no pudieron hablar extensamente ya que la madre estaba con su otro hijo en el hospital, pero indicó al menor que al terminar las clases, su padre iría a buscarle a la academia. La progenitora notó que su hijo estaba muy alterado y nervioso, según se hace constar en la sentencia.
EL INVESTIGADO NO RECUERDA
El procesado aseguró en el juicio que no recordaba nada de los hechos denunciados y que sabía que le denunció el menor. Se le exhibieron la fotos y reconoció que la persona que aparecía en la primera de las fotos era él. Pero dijo que no pudo hacer nada de lo que se le acusaba porque es heterosexual. Manifestó 1ue le denunciaron en otra ocasión y estuvo en la cárcel, pero que era mentira lo que decían de él. Y que no recordaba nada de los hechos.
La sentencia lo condena penalmente responsable en concepto de autor de un delito de corrupción de menores, ya definido, concurriendo la agravante de reincidencia y la atenuante analógica de anomalía psíquica a la pena de dos años de prisión. Tiene prohibición de aproximarse a menos de 100 metros del menor y se le fija una indemnización de 1.000 euros por los daños morales al muchacho.