Oleada de robos a ancianos: las trampas más usadas y cómo protegerse
En los últimos tres meses se ha detenido en la Comunidad a más de 100 personas e identificado a un millar por emplear engaños como el "abrazo amoroso", la "siembra" o falsos asistentes sociales
En los cajeros automáticos se producen estafas mediante diferentes métodos.
La Policía Nacional ha emitido una alerta tras detectar la proliferación de diversas modalidades de hurto dirigidas principalmente hacia la población de mayor edad. Los autores de estos delitos forman parte de grupos itinerantes de origen internacional que se desplazan cientos de kilómetros para actuar en la región y abandonar las ciudades rápidamente tras cometer los robos.
Las víctimas elegidas son mayoritariamente personas de entre 70 y 80 años que transitan solas o presentan limitaciones de movilidad. En el caso específico del "hurto de la siembra", el perfil predominante se centra en mujeres de entre 60 y 70 años abordadas en aparcamientos de supermercados de la periferia. Según informan las autoridades, los delincuentes seleccionan intencionadamente a estas víctimas vulnerables aprovechando que, por su edad, pueden aportar menos datos descriptivos para la investigación.
A pesar de la dificultad que implica rastrear a estos delincuentes debido a su alta movilidad geográfica, el operativo policial desplegado en la comunidad ha permitido detener a más de 100 personas e identificar a más de 1.000 sospechosos en los últimos tres meses.
Principales modalidades de engaño y distracción
El patrón común en todos estos sucesos se basa en la distracción, el engaño y el abuso de la buena fe. Entre los métodos más frecuentes identificados por los investigadores destacan los siguientes:
- Hurto amoroso ("abrazo cariñoso"): Mujeres simulan conocer a la víctima o piden ayuda, aprovechando el contacto físico para sustraer joyas, relojes o carteras sin recurrir a la violencia. Suele ocurrir cuando los ancianos descansan en parques o regresan a sus casas.
- Hurto de la siembra: Ocurre en aparcamientos. Los autores fingen que a la víctima se le han caído llaves o monedas para saquear el coche mientras esta se distrae, o bien simulan una avería desde otro vehículo para que un cómplice ejecute la sustracción.
- Falso asistente social: Delincuentes que se hacen pasar por personal de servicios sociales —incluso tras concertar una llamada previa— entran en el domicilio y roban dinero y joyas mientras acaparan la atención del residente.
- Hurto de la mancha: Arrojan una sustancia sobre la ropa de la víctima y, con el pretexto de ayudar a limpiarla, le sustraen sus pertenencias, habitualmente en las inmediaciones de entidades bancarias.
- Engaños en cajeros y "tocomocho": En los cajeros reemplazan la tarjeta o teclean importes altos disimuladamente. Por su parte, el clásico timo del tocomocho sigue cobrando víctimas mediante la promesa de falsos beneficios económicos.
- Hurto mágico y de joyas: Estratagemas enfocadas en confundir al dependiente con billetes grandes al pagar en comercios o engaños en la vía pública entregando bisutería a cambio de piezas de valor reales.
Recomendaciones y prevención ciudadana
Ante esta oleada de delitos, la Jefatura Superior de Policía insiste en la importancia de reforzar las medidas de seguridad y solicita la colaboración de familiares y allegados para proteger a los mayores.
Entre las recomendaciones principales se aconseja extremar la precaución al retirar dinero de los cajeros guardando el efectivo de inmediato, no atender a desconocidos que aleguen averías en aparcamientos y desconfiar de peticiones de firma para ONGs o favores inesperados.
Asimismo, se sugiere rechazar cualquier contacto físico, evitar exhibir objetos de valor como cadenas o relojes de alta gama y procurar que los ancianos caminen acompañados al realizar sus recados diarios.