El gobierno vasco vuelve a liberar a la ideóloga etarra que ordenó el crimen del Comandante Cortizo
La Audiencia Nacional se opuso pero el ejecutivo de Euskadi insiste en la medida de nuevo
Imagen reciente de Soledad Iparragirre 'Anboto'.
La ideóloga del atentado que acabó con la vida del Comandante Cortizo en León el 22 de diciembre de 1995, Soledad Iparraguirre 'Anboto', podrá disfrutar de la libertad parcial por decisión del Gobierno Vasco, que ha insistido en su decisión inicial, pese a la negativa inicial de la Audiencia Nacional, que rechazó la medida.
La sentencia que le condenaba a 122 años de prisión destacó la "especial perversidad y falta absoluta de respeto por la vida e integridad de las personas de la acción y de la afectación psíquica e intenso sufrimiento causado a las víctimas".
Pese a estas circunstancia, el Departamento vasco de Justicia y Derechos Humanos ha decidido escuchar la propuesta "unánime" en este sentido de la Junta de Tratamiento de la prisión donostiarra de Zubieta, donde está encarcelada.
Así, Anboto podrá salir de la prisión en un horario determinado de lunes a viernes para realizar labores de voluntariado con la obligación de regresar todos los días a la cárcel para pernoctar. La sentencia establecía una indemnización para la mujer del fallecido de 300.000 euros y de 160.000 para cada uno de los hijos por el fallecimiento de su padre. Además, la hija deberá ser indemnizada con 92.100 euros por las lesiones causadas y con otros 250.000 por las secuelas sufridas en el atentado. Las cantidades no han sido satisfechas.
El Gobierno Vasco concedió en marzo a la exdirigente etarra el mismo régimen de semilibertad aunque un mes más tarde el juez de Vigilancia Penitenciara de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, rechazó esta aplicación del artículo, por lo que se suspendió y tuvo que volver a prisión sin disfrutar de esas salidas.
El juez recordó en su auto la extrema gravedad de los delitos por los que fue condenada: 10 asesinatos, tenencia de explosivos, atentados, estragos, incendios, tenencia de armas y delitos contra la Corona que se han acumulado en una pena de 30 años de prisión.
Del análisis de su expediente penitenciario se desprende, argumentó el magistrado, una positiva evaluación de su actitud ya que ha asumido sus delitos, abona de forma fraccionada las responsabilidades civiles, ha repudiado la violencia y ha pedido perdón a las víctimas, según se indica en el auto.
Sin embargo, concluyó que no concurrían los requisitos necesarios para aprobar una flexibilización del régimen penitenciario de esa naturaleza.
También ese juez rechazó en abril la aplicación del artículo 100.2 que el Gobierno Vasco otorgó al exintegrante del Comando Donosti Juan Ramón Carasatorre y el Gobierno Vasco volvió a concederle ese régimen el pasado mes de julio.
Esta semilibertad recogida en el artículo 100.2 no se trata de un tercer grado, sino de una fórmula intermedia dirigida a "la preparación" para la salida de prisión que se concede cuando el cumplimiento de la condena está ya muy avanzado, según el Gobierno Vasco.
Para su concesión el interno debe entregar un "plan de ejecución", en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.
Anboto únicamente saldrá de prisión para realizar tareas de voluntariado, han subrayado las fuentes.
Tras conocerse la decisión, la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha lamentado en la red social X que la consejera vasca de Justicia, la socialista María Jesús San José, no tenga "pudor alguno".
La reiteración de estas concesiones, ha señalado, demuestra que no son decisiones excepcionales basadas en verdaderas necesidades de excepción sino que responden a "una política sistemática de excarcelación progresiva de los presos de ETA siguiendo los dictados de lo que les ordena la izquierda abertzale".
"Ellos son los que están al mando de la política penitenciaria. La amnistía encubierta avanza a marchas forzadas. Qué suerte tienen los presos de ETA con el Gobierno Vasco para conceder semilibertades inmerecidas, la maquinaria administrativa funciona con una eficacia envidiable", ha manifestado.
"Ojalá las víctimas encontráramos la misma rapidez, creatividad y determinación cuando reivindicamos nuestros derechos", ha concluido.