El PSOE pide una declaración institucional en las Cortes contra la agresión a una sindicalista en León
El texto propuesto por los socialistas plantea una "firme y rotunda condena" contra estos hechos, ocurridos el pasado 25 de agosto en la capital leonesa
La misma mujer detenida meses atrás por hostigar a la edil socialista Vera López
El Grupo Socialista ha propuesto al resto de grupos parlamentarios de las Cortes de Castilla y León iniciar la sesión plenaria del próximo jueves, 10 de septiembre, con la lectura de una declaración institucional de rechazo hacia la agresión sufrida en plena calle por una sindicalista de UGT en León.
El texto propuesto por los socialistas plantea una "firme y rotunda condena" contra estos hechos, ocurridos el pasado 25 de agosto en la capital leonesa.
"Lo sucedido es intolerable. No hay ninguna explicación, ninguna diferencia ideológica ni ninguna circunstancia que pueda justificar una agresión. La violencia nunca puede tener cabida en nuestra sociedad y mucho menos convertirse en una respuesta frente a la discrepancia", plantea el texto, que ahora deberá recibir el apoyo unánime de todos los grupos para que se plasme en una declaración institucional.
Para los socialistas, cuando una persona es agredida e insultada de este modo por su condición de sindicalista no se trata de una agresión individual, sino que se ataca el "ejercicio de la libertad sindical y el derecho de las personas trabajadoras a organizarse y defender colectivamente sus intereses".
"En una sociedad democrática nadie debería sentir miedo por defender sus convicciones, ni ser insultado, amenazado o agredido por pertenecer a una organización sindical, política o social o, sencillamente, por ejercer legítimamente sus derechos y libertades", remarca el documento.
Recuerdan los socialistas que precisamente las Cortes representan algo que debe ser preservado, como es que "siempre sea la palabra, y nunca la violencia, la que sirva para defender nuestras ideas".
"El odio nunca es inocuo. Las palabras importan y la forma en la que nos dirigimos a quienes piensan diferente también. Por eso, quienes tenemos responsabilidades públicas tenemos una obligación aún mayor: cuidar nuestra convivencia y no contribuir nunca a señalar o convertir en enemigos a quienes defienden posiciones distintas a las nuestras", ha resumido el escrito.