Los MIR impulsan el récord científico de León e investigan infartos con smartwatch

La memoria del Caule revela que la savia joven investiga ya más que facultativos consagrados.La Unidad de i+i e Ibioleón fortalecen una masa crítica que garantiza el relevo generacional y atrae talento

Cardiología estudia la precisión de las mediciones de los relojes inteligentes.j.f.s.

León

Creado:

Actualizado:

Detrás de las grandes cifras de la Memoria Científica del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) se esconden proyectos revolucionarios, aplicaciones tecnológicas vanguardistas y tendencias estadísticas que rompen con los mitos tradicionales de la investigación médica.

Y quizás la mayor sorpresa que depara el análisis interno del documento tiene que ver con el perfil del investigador principal.

Tradicionalmente se asumía que la investigación científica estaba ligada de forma exclusiva a jefes de servicio o facultativos veteranos con décadas de experiencia.

Sin embargo, de los trabajos analizados y respaldados con informes de conclusiones por la Unidad de Apoyo a la Investigación (Unidad i+i), que dirige Fernando Escalante, director científico también del Instituto Biosanitario de León (Ibioleón) se vislumbra un cambio de paradigma total: los Médicos Internos Residentes (MIR) lideraron 35 trabajos de investigación y superaron por primera vez a los facultativos especialistas, que impulsaron 34 proyectos.

El resto del esfuerzo investigador que requirió soporte metodológico de la Unidad i+i se distribuyó entre las Enfermeras Residentes (EIR), que capitanearon 11 proyectos, el personal de Enfermería de plantilla con 6, y un grupo integrado por Farmacéuticos (FIR) y Psicólogos Residentes (PIR) que pfresentaron 4 proyectos.

Este «empuje de los profesionales en formación asegura un relevo generacional brillante para la ciencia médica en la provincia», señalan.

De modo que la medicina del futuro ya no solo se prescribe desde los despachos de los jefes de servicio o los facultativos más experimentados, sino que brota con una fuerza inusitada desde las guardias, el café de madrugada y el entusiasmo de los médicos jóvenes.

Este relevo generacional en la autoría de la ciencia médica demuestra que las nuevas hornadas de facultativos no se conforman con la asimilación de la práctica asistencial diaria, quieren cambiar las reglas del juego.

Las más atractivas

La curiosidad de los residentes leoneses está rompiendo moldes. Impulsan líneas de investigación que abarcan desde el análisis de la última tecnología de consumo diario hasta abordajes sumamente específicos y pintorescos de diversas patologías.

Entre los proyectos más llamativos que llevan el sello MIR en el Hospital leonés, destaca, por ejemplo, un curioso estudio metabólico en el servicio de Aparato Digestivo de la residente Sandra Borrego Rivas.

Su investigación busca la correlación entre el índice de adiposidad visceral, la ecografía de la grasa abdominal y la bioimpedanciometría en pacientes con hepatopatía metabólica. Un cruce de datos antropométricos y tecnológicos para medir con exactitud milimétrica el impacto real de la grasa interna en el hígado.

En el área de Análisis Clínicos, la MIR Carmen Velando Pascual se ha convertido en un motor incansable de la investigación. Entre sus múltiples proyectos destaca el estudio del misteriso «Derrame pleural eosinofílico», que posiciona al laboratorio como la pieza arqueológica clave para descifrar un diagnóstico que a menudo desorienta a los clínicos.

No es su única aportación. Velando también lidera estudios para redefinir el rango de normalidad de la vitamina D en la provincia y analizar la prevalencia anual de neumoalérgenos locales.

El residente de Anestesiología y Reanimación, José Alberto Cabero Pérez, decidió indagar en las raíces invisibles del sufrimiento físico. Su proyecto (que además constituye su tesis doctoral) estudia la «Influencia del estado de ánimo sobre la percepción del dolor en pacientes derivados a la Unidad del Dolor».

Una investigación clínica y epidemiológica que busca demostrar científicamente cómo la depresión o la ansiedad cronifican y magnifican el dolor de los pacientes.

También se desarrollan investigaciones colaborativas, como el de «Validación de la precisión del registro electrocardiográfico en relojes inteligentes para el diagnóstico del síndrome coronario agudo», cuya investigadora principal es la especialista del servicio de Cardiología María Thiscal López, en colaboración directa con el MIR Luis Renier Goncalves Ramírez.

«¿Sufre un infarto? Consúltelo con su Smartwatch». En el servicio de Cardiología, la tecnología que llevamos en la muñeca se somete a examen médico en este proyecto que colideraron con residentes.

El estudio pretende determinar si estos dispositivos comerciales pueden ser una herramienta fiable y proactiva para salvar vidas detectando infartos a tiempo real antes de llegar al Hospital.

Este bum de la investigación joven coincide con un año excelente para el Hospital, de la mano del Instituto de Investigación Biosanitaria de León (Ibioleón) y un factor de impacto en publicaciones científicas que ha alcanzado la cifra récord de 1.835,8 puntos.

Cargando contenidos...

«Cada año contactan con la Unidad i+i nuevos investigadores de más servicios y diferentes categorías profesionales», señala el director y hematólogo Fernando Escalante, que celebra que la savia nueva de la medicina leonesa haya decidido que su formación no solo consiste en curar, sino también en dudar, indagar y descubrir. Los MIR han tomado el control del laboratorio.