La fuente Santa Ana mana en Feve
Las fuentes ubicadas en el jardín de los Poetas de Padre Isla recibirán la inversión que estaba prevista para la monumental de la entrada de la ciudad
Fuente de la grúa, delante, ya acordonada a la puerta de Feve, y detrás la que incorpora el mecanismo del reloj.
Al jardín de los Poetas, le aparece de pronto un verso suelto. Abandonado desde hace años, con el ajardinamiento lleno de hoyos y calvas, los bancos desvencijados, los alcorques de los árboles reventados y las losas del pavimento llenas de mugre, el espacio urbano que se creó a la puerta de la estación de Feve, se encuentra de pronto con una atención inesperada de rebote. Sin fondos hasta ahora para atenderlo, el Ayuntamiento de León aprovechará el polémico derribo de la fuente de Santa Ana para emplear los fondos que sobran en el contrato de mantenimiento de estas infraestructuras para arreglar las dos que, sin que mane agua al menos desde hace más de dos mandatos, se han convertido en una afrenta al patrimonio ferroviario.
La solución parte de un reajuste del compromiso contractual por el que el Ayuntamiento paga a Acciona 1.711.087,97 euros por el mantenimiento de las fuentes durante ocho años, a razón de 213.886 euros anuales. El acuerdo incluye, como una de las mejoras por las que se le adjudicó a la multinacional, «la impermeabilización total del vaso de la fuente de Santa Ana en dos fases, la mejora del sistema hidráulico mediante sustitución de equipos y un programa de mantenimiento de las actuaciones». Pero, ahora «mantener la obligación de invertir en una fuente cuya desaparición está prevista a corto plazo produciría una utilización ineficiente de una prestación contractualmente valiosa, con un beneficio ciudadano muy limitado en el tiempo», según se apunta en el documento de aprobación del cambio.
El informe recoge la sustitución de este compromiso por «el acondicionamiento de dos fuentes ornamentales situadas en el jardín existente frente a la estación de Matallana, en la avenida Padre Isla, identificadas en la valoración económica como ‘fuente grúa’ y ‘fuente reloj’». Las dos dejaron de funcionar hace años, pese al valor patrimonial de la primera, que recupera una pieza histórica, y la relevancia de la segunda, que ahora hallan «16.201,07 euros, antes de IVA», sueltos para volver a cantar.