Por primera vez, León tiene capacidad para eliminar actividades en una zona acústicamente saturada
El Ayuntamiento pone en marcha una dura ordenanza contra el ruido
Perturbar la tranquilidad de la noche con gritos puede ser motivo de sanción administrativa a tenor de las nuevas restricciones incluidas en la or
La nueva ordenanza contempla una visión muy actualizada de los posibles daños del ruido, por lo que esta circunstancia ha suscitado modficaciones que buscan corregir la contaminación acústica ambiental. Una de las novedades más significativas se refiere a la información del ciudadano. Igual que cada paquete de tabaco advierte de su peligro contra la salud humana, cada establecimiento destinado a reuniones, espectáculos o audiciones musicales, como discotecas o bares musicales, tienen que colocar el siguiente aviso: «La permanencia en el interior de este local puede producir daños permanentes en el oído». Asimismo tienen la obligación de colocar en el exterior un segundo letrero con el nombre del local, la categoría, el número de licencia, el aforo máximo, los niveles de presión sonora máximos y su horario. Los recintos, también por primera vez, son clasificados de diferente modo, sobre todo lo que respecta a los hosteleros. A partir de ahora habrá cuatro tipos de locales, que tendrán una exigencia propia en cuanto al aislamiento. Por un lado, las salas de fiestas, discotecas, tablaos y lugares con actuaciones en directo. Por otro, pubs, bares y establecimientos con ambientación musical, procedente exclusivamente de un equipo de reproducción sonora o audiovisual, pero sin actuaciones. Habrá una clasificación para bares, restaurantes, otros establecimientos sin equipos de reproducción y el resto de locales con actividad nocturna. Y por último se encuentran los locales susceptibles de producir ruido con actividad únicamente diurna. La ordenanza también especifica generalidades, como las actividades en la vía pública. Se prohíbe, por ejemplo, hablar en un tono excesivamente alto por la noche o hacer ruido en la calle. También es motivo de infracción los ruidos emitidos por animales domésticos o por un electrodoméstico dentro del hogar. En la calle se prohíbe, en tal sentido, instalar sistemas de ambientación sonora, accionar equipos de música o emitir mensajes publicitarios cuando superen los niveles máximos establecidos.