La investigación de la Guardia Civil se centra en la presión del aire
Las causas técnicas del accidente están siendo investigadas por agentes de la Unidad de Helicópteros de la Dirección General de la Guardia Civil, que tratan de esclarecer si el siniestro fue producido por un fallo del aparato o por las condiciones meteorológicas, según informaron fuentes cercanas al caso. La hipótesis más probable apunta a que un cambio de presión provocado por bolsas de aire caliente y frío pudo desestabilizar el aparato y provocar que el piloto perdiera el control hasta que uno de los rotores tocó las rocas y lanzó el helicóptero violentamente contra el suelo, donde estuvo rodando unos 200 metros. Según las mismas fuentes, dos piedras gigantescas impidieron que la aeronave continuase dando vueltas montaña abajo. Por su parte, la Policía Judicial de la Guardia Civil de León está tramitando las diligencias oportunas para informar al juez del suceso y que éste determine si hubo negligencia o imprudencia por parte de los efectivos que pilotaban el aparato.