A pesar de la intensa lluvia la gente acudió a degustar los bollos preñaos
La jornada en el parque Monte San Isidro terminó ayer más pronto de lo que la gente esperaba. Si por la mañana los romeros estaban irritados por la decisión del obispo de suprimir la misa, por la tarde, la lluvia impidió repartir la mayoría de los tradicionales bollos «preñaos», que todos los años reparte la organización entre los asistentes a la romería que se celebra en el parque Monte San Isidro en honor a San Pedro. Esta actividad pone fin al programa que para este año tenía preparado el Ayuntamiento de León. A pesar del mal tiempo, muchos leoneses se acercaron para degustar los bollos preñaos, más de 3.000. Los encargados de la romería donarán los bollos que sobren a la Casa de la Caridad y a varias residencias de la ciudad. Tampoco se pudo celebrar ayer el Día del Niño en la feria por lluvia incesante. Al final tendrá lugar hoy y los pequeños podrán disfrutar de precios más baratos.