El acusado «importó» 8 vehículos de Bélgica que nunca llegaron aquí
El fiscal pide seis años a un hombre por vender coches y no entregarlos
El presunto timador fue detenido en el año 2002 en Portugal, tras estafar 96.178 euros
? El Ministerio Fiscal solicitará una pena de seis años de prisión para F.R.M., acusado de un delito continuado de estafa, al hacerse pasar supuestamente por un importador y exportador de vehículos y apropiarse de los 96.178 euros que le entregaron ocho de sus clientes entre 1999 y 2000. La Audiencia Provincial de León acoge hoy el juicio contra F.R.M., quien trató de escapar de la justicia en septiembre de 2000, cuando se marchó al extranjero. El acusado fue detenido el 18 de noviembre de 2002 en Portugal y extraditado a España, donde cumple prisión desde el pasado 23 de diciembre. El hombre, que estaba dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), se anunciaba en la prensa en la sección «Motor», donde captaba a sus víctimas, a las que remitía a su domicilio en Trobajo del Camino. Los hechos se remontan a principios de enero de 1999, cuando contrató la venta de un Mercedes 190 de importación por un total de 16.828 euros, dinero que supuestamente recibió sin entregar la contraprestación a cambio. Audi, Peugeot, Volkswagen y John Deere, además de Mercedes, fueron las marcas de los ocho supuestos vehículos, entre ellos un tractor, que el vendedor se había comprometido a traer de Bélgica a sus víctimas, quienes le entregaron la cantidad económica pedida, pero que no recibieron nunca la mercancía comprada. Por estos hechos, el fiscal, solicita en las calificaciones previas que se mantenga la prisión provisional para el acusado, para el que pide seis años de prisión, una multa de 2.160 euros, además de indemnizar a sus víctimas con las cantidades económicas estafadas. Por su parte, la defensa reclama la libre absolución de su patrocinado ya que considera que se trata de una «deuda contraída con cinco clientes y, por lo tanto corresponde a un procedimiento civil y no penal». El letrado defensor asegura que se trata de un empresario dedicado a la venta de vehículos, que tenía muchos clientes, además de los denunciantes, a los que siempre entregó los vehículos comprometidos, a excepción de cinco de ellos. Alega, en este sentido, que el vendedor contactaba con un exportador belga, quien era el que le traía los vehículos a España hasta que un día éste mediador le comunicó que tenía problemas con Hacienda y que no podía cumplir con su parte, una vez que el acusado le había enviado el dinero de cinco coches.