Los regantes del Páramo Bajo tendrán que pagar la elevación de las aguas del Esla
Los regantes del Páramo Bajo tendrán que correr con los gastos de las instalaciones de elevación de las aguas del río Esla, a la altura de Villalobar, con las que reciben agua procedente del embalse de Riaño. Aunque ésta es una conclusión que ya preveían los agricultores de la zona, el grupo parlamentario socialista llevó ayer a la Comisión de Agricultura de las Cortes una propuesta cuyo objetivo último era el de eximirles de estos gastos, ya que en el año 1995 la Confederación Hidrográfica del Duero se comprometió a asumir estos costes. Sin embargo, posteriormente, decidió compartirlos con los propios regantes. Durante el debate parlamentario, la mayoría popular de Fuensaldaña propuso dar el visto bueno únicamente a la cancelación de la factura eléctrica, a la que también estaban obligados los regantes, algo que los socialistas no aceptaron por considerar que los regantes ya habían alcanzado con anterioridad un acuerdo favorable a ese respecto. Alternativa a un embalse Tras esto, el grupo parlamentario popular rechazó la propuesta socialista, por lo que las Cortes no pondrán en marcha ninguna iniciativa para eximir del coste de las obras a los regantes leoneses. Según explicó el procurador socialista Antonio Losa, la decisión de elevar las aguas del Esla se adoptó en el año 1992, como alternativa al embalse de Omaña, para consolidar 22.000 hectáreas de regadíos del Páramo Bajo en León y Zamora, aunque «siempre con el compromiso de que la Confederación Hidrográfica del Duero se haría cargo de los costes adicionales».