Relajarse, paso a paso
Estás tumbado o sentado en un lugar cómodo con los ojos cerrados y todas las partes del cuerpo apoyadas de manera que ningún músculo está en tensión. Aflójate cuanto puedas. Concéntrate en la mano derecha y elimina cualquier tensión. Suelta esos músculos cada vez más. Relaja los músculos del antebrazo derecho. Aún más. Ahora relaja los músculos de la parte superior del brazo derecho. Sigue aflojando el brazo derecho, el antebrazo y la mano hasta la pta de los dedos. Concéntrate en la mano izquierda y relájala todo lo que puedas. Afloja los músculos del antebrazo izquierdo. Experimenta ahora la relajación en la parte superior del brazo izquierdo. Aflójalo más y más. Relaja ahora los dos hombros y siente la suave pesadez de brazos, manos y dedos. Concéntrate en la cara. Suaviza la frente. La relajación se extiende por las mejillas. Estos músculos están cada vez más flojos. También la mandíbula está muy suelta. Los labios algo separados. El relax se extiende por el cuello y el pecho mientras te distiendes cada vez más. Los ojos, suavemente cerrados. Respiras de forma lenta y regular. Cada vez que eches el aire debes relajarte más. Siente la relajación en caderas y nalgas. Ahora suelta la tensión de muslos y pantorrillas. Más, sigue aflojándote más. Ahora llega a los pies: suéltalos. Cuenta mentalmente hasta 10 y vete relajándote más y más en cada número. Estáte así, respirando lentamente, durante unos minutos. Ahora cuenta de 5 a 0 y empieza a recobrarte. ¿A que ya te encuentras mejor?