Nueve niños resultan heridos leves tras volcar un autobús escolar
La estrechez de la carretera entre Astorga y Rabanal y la niebla, principales causas del siniestro, El transporte infantil se cruzó con un camión de la Diputación cerca de Astorga y cayó por un terraplén.
Los padres y los jovencísimos alumnos de El Ganso y Rabanal del Camino se llevaron ayer uno de los sustos más tremendos de su vida, tras el accidente del autobús escolar que les llevaba al colegio Ángel González Álvarez de Astorga. Pese a que no hubo consecuencias graves en lo personal, el espectacular accidente se saldó con heridas leves y contusiones de sus ocupantes. El siniestro ocurrió poco antes de las diez de la mañana, cuando el autobús escolar que se dirige de Rabanal a Astorga todas las mañanas se cruzó con un camión del Servicio de Carreteras de la Diputación Provincial a pocos kilómetros de la localidad de El Ganso. La estrechez de la carretera -no tiene más de cinco metros- y la espesa neblina que se levantó ayer de madrugada jugaron una mala pasada a los dos conductores, que no se vieron debido a una curva cerrada, Pese a que los vehículos no iban a gran velocidad y se apartaron hacia un lado, el arcén exterior de la carretera cedió, provocando que el autobús se precipitara por un terraplén de poco más de tres metros. Su escasa altura evitó que el transporte escolar volcara sobre el techo, lo que evitó que el accidente hubiera sido mucho peor. El conductor y la monitora también resultaron heridos. Alarmados, pero aliviados Los nueve niños quedaron durante unos minutos en la carretera, hasta que llegaron las asistencias sanitarias acompañadas de un médico. Los padres de los pequeños mostraron su alarma, pero también su alivio porque no hubiera ocurrido nada irremediable. «Menos mal que no se rompió una luna y no salió ningún chaval despedido, porque si no podría haber quedado debajo», explicaba uno de ellos. El autobús escolar cumplía los requisitos legales, según la empresa contratista, y llevaba todos los días una quincena de niños hasta el colegio astorgano. Ayer, por desgracia o por fortuna, no pudo recoger a los seis que faltaban. «La carretera es tan mala y estrecha que si se cruzan dos bicicletas no caben» GENARO MAYO Testigo del accidente