Las 16 trabajadoras de la limpieza promoverán movilizaciones junto al resto de personal externo
Las contratas se consideran víctimas de la regulación de empleo en Antibióticos
UGT advierte que los despidos, aunque sean indirectos, no son compatibles con las subvenciones
«Aunque la trasladen a las contratas, lo que pretende hacer Antibióticos es una regulación de empleo en toda regla, y habrá que ver si esto es compatible con las ayudas que esta empresa pueda estar recibiendo de la Junta». Esta es la advertencia del secretario provincial de la Federación de Servicios de UGT, Nicolás Ramos, a la química leonesa, que ya ha comunicado a la empresa Eulen que a partir del uno de enero dará por rescindido el contrato por el que 16 trabajadoras de esa compañía vienen prestando los servicios de limpieza en la factoría, para pasar a realizar estas labores con personal propio. Ramos señala que además de las 16 trabajadoras de Eulen, Antibióticos ha planteado la internalización de extinción de incendios que actualmente prestan cinco bomberos de la empresa del grupo Vinsa V2, y teme que se haga lo mismo con los seis vigilantes de la firma Securitas que aún trabajan en la fábrica después de que la química redujera hace cinco meses a la mitad el personal de este servicio. El responsable sindical asegura que han pedido una reunión con la dirección de Antibióticos, pero les han respondido que no procede ningún tipo de negociación. De este modo, las trabajadoras de Eulen, que llevan entre 15 y 20 años trabajando para Antibióticos, celebrarán una asamblea para decidir las acciones a tomar, y donde UGT les propondrá contactar con el resto de los trabajadores externos afectados para plantear movilizaciones conjuntas. Además, UGT plantea interesarse por las subvenciones públicas que pueda recibir la empresa por el mantenimiento de puestos de trabajo, y advierte que las contratas también lo son. Eulen ya anunció ajustes Nicolás Ramos denuncia la situación en la que quedan muchas de estas trabajadoras, dado que Eulen ya les ha comunicado que aún prescindiendo de todos los trabajadores que tienen por horas, no pueden asumir a 16 personas a jornada completa, por lo que tendrían que partir su jornada laboral en varios tramos horarios y destinos cada día. El secretario de la Federación de Servicios de UGT acusa a Antibióticos de trasladar a las contratas una regulación de empleo derivada de su propia actividad. «Ya está bien que los trabajadores de los servicios sean quienes acaban pagando todo; primero cuando las empresas quieren ahorrar externalizan servicios, y cuando las cosas van mal, los internalizan de nuevo y lo pagan los trabajadores más débiles», denuncia Ramos. Este dirigente sindical teme además que Antibióticos vuelva a subcontratar los servicios después de un año para evitar el acuerdo que le obliga a contratar al actual personal externo si antes de ese plazo contrata personal para llevar a cabo las mismas tareas.