El vidrio hecho misterio
El Belén de cristal instalado en el Consistorio tiene más de 300 piezas; en la plaza, una moderna representación atrae todas las miradas

Las imágenes del Portal están confeccionadas en vidrio
El viejo Ayuntamiento de la Plaza de San Marcelo acogerá hasta el próximo día 8 de enero un Belén realizado en vidrio. La obra, confeccionada por la Asociación de Mujeres Progresistas de San Andrés del Rabanedo, consta de más de trescientas piezas y se necesitaron diez años para terminarla. La característica principal del Nacimiento es que está realizado con botellas y bombillas que, con imaginación, cambian sus habituales formas por la de animales o personas. Adornando la representación del Portal hay una mural pintado por las socias. En él, se perfilan diversos ambientes que pretenden dibujar el espacio que rodea a las figuras. La presidenta de la organización progesista y una de las artífices del proyecto, Regení Genoveva, destacó el alto nivel de aceptación que está teniendo entre los ciudadanos de la capital la original obra. De esta manera, la tradicional figura de San José, la Virgen y los demás habitantes del Portal, perfilan sus líneas a través del vidrio que refleja mediante su transparencia la belleza de sus figuras. «Hemos tenido que hacer diferentes turnos para visitarla», afirmó. Dos conjuntos artísticos La Plaza de San Marcelo es, durante las navidades, el lugar donde se concentran los leoneses para ver la representación escultórica del Nacimiento. Al citado material de vidrio se le une la estructura de cartón piedra del Belén exterior de la plaza. Además del alambre que entrelaza los numerosos ciervos que presiden el misterio. La montaña, en la que un salto de agua da paso a la iconografía propia de estas entrañables fechas, adorna la otra representación. En ella, los más pequeños se sorprenden con las figuras vivientes que el Ayuntamiento de León ha colocado en la céntrica plaza de la ciudad. Dos burros y varias ovejas y corderos hacen las delicias de propios y extraños. Al rebuzno del animal se suceden las risas y ruidos de los niños que juegan con entusiasmo a ambos lados del concurrido Portal. Las figuras de San José y la Virgen custodian al Niño Jesús que espera con impaciencia la llegada de los Reyes Magos con sus respectivas ofrendas. Hasta ese momento se podrá disfrutar de dos obras, realizadas con diferentes materiales, que significan el comienzo de una fiesta que ensalza las ilusiones de los jóvenes. El costumbrista nacimiento del año pasado, en el que las tradiciones de los distintos pueblos leoneses eran significadas en el detalle de sus figuras navideñas, deja paso a una representación novedosa en el que sus imágenes nada tienen que ver con las obras expuestas antes en la capital leonesa.