Sindicatos y empresa se reunían por la mañana por los ocho previos sin llegar a acuerdos
Alonso aviva el conflicto de Uminsa con otra docena de despidos en Velilla
CC.OO. y UGT no dan crédito y exigen la mediación inmediata del consejero de Empleo de la Junta
El conflicto laboral entre la dirección de la empresa minera Uminsa, propiedad de Victorino Alonso, y los trabajadores y los sindicatos de la compañía subió ayer a última hora de la tarde un nuevo peldaño. Al menos media docena de mineros del sector Velilla, en Palencia, recibieron la carta de despido y los agentes sociales tienen constancia de que hoy les llegará a entre doce y quince más. Estos, aunque al menos cuatro son afiliados de Comisiones, no son delegados sindicales pero se suman a los ocho miembros del comité de empresa en ese grupo que recibieron la carta hace veinte días. Uminsa remitió las cartas ayer a última hora, con lo que además de utilizar el factor sorpresa dejó sin margen de maniobra ayer a los trabajadores y a los sindicatos, que hoy anuncian una respuesta «contundente» al menos y de momento en Palencia, aunque no se descarta que puedan extenderla a otros pozos y empresas de Alonso. La medida venía precedida de una reunión por la mañana en las oficinas de MSP en el centro de León, en las que el propio Alonso citó a Carlos Mesa, delegado despedido de UGT y secretario comarcal de la organización en la comarca palentina de Guardo. Se trata del despedido el 15 de diciembre y al que el pasado 29 Uminsa fue al único que negó la readmisión como condición a los sindicatos para que los otros siete volvieran a la empresa. El propio Alonso le trasladó ayer personalmente la propuesta a Mesa, en una reunión a la que no invitó a Comisiones pero que marcó la posterior de sus subalternos con las federaciones regionales de los dos sindicatos en la que evidentemente no se llegó a ninguna parte. Mediación Por la noche, desde ambos se consideraba esta la respuesta a la falta de acuerdo y a que UGT y CC.OO. hubieran escrito al consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, para que mediase con urgencia en un conflicto que se avivó por la tarde; lo que en palabras del secretario regional de FM-CC.OO., Pedro Monasterio, es «apagar fuego con gasolina, como ha hecho siempre, para conseguir algo». Su homólogo en FIA-UGT, Manuel López, reclacaba que viene a reafirmar la sospecha de que quiere la confrontación para otros fines que nada tienen que ver con lo laboral. Si por la mañana consideraban inaceptable que se pusiera a un trabajador «entre la espada y la pared» para que otros compañeros fueran readmitidos, por la tarde el presidente del comité intercentros y responsable de minería en FIA-UGT denunciaba que «buscan la confrontación permanente con medidas que no dejan otro remedio que movilizarnos». Alberto González, secretario provincial de FM-CC.OO. en León ya anunciaba que «vamos a movernos sindicalmente» y que si no había salidas el conflicto se recrudecería con huelgas más intensas y la posibilidad de extensión del conflicto a todo el sector. Algo en lo que coindicen las dos organizaciones.