Diario de León

La búsqueda continúa

El experto leonés en meteoritos, José Vicente Casado, confirma que lo avistado el día 4 de enero era un bólido, pero la roca de Villalobar procede del panel solar de un satélite

José Vicente Casado, durante la conferencia ofrecida ayer en el salón de actos del Ayuntamiento

José Vicente Casado, durante la conferencia ofrecida ayer en el salón de actos del Ayuntamiento

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Abigail Calvo - león
León

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El bólido avistado en León el 4 de enero fue el centro de interés de la conferencia impartida ayer por José Vicente Casado, el experto leonés en meteoritos. Las últimas noticias confirman que lo visto por cientos de leoneses sí que era un bólido y los análisis, tanto de las rocas recuperadas como de la órbita, han dado nuevas pistas sobre su origen, antigüedad y sus características. Casado apunta que ya se han recuperado cerca de diez fragmentos y que, tras el análisis, se ha confirmado que el meteorito es una condrita ordinaria. Estos son restos espaciales rocosos, que tienen entre un diez y un 15% de metal. Casado explica que los fragmentos hallados presentan un aspecto quemado, debido a la fricción del bólido con el viento. Se sabe también que estalló en una órbita a 24 kilómetros de altura y que viajaba a una velocidad de 50 kilómetros por segundo. En el momento del «fogonazo», tal y como explica el experto leonés, la velocidad se había reducido a ocho kilómetros por segundo. La órbita y los materiales también indican su procedencia. Según explicó Casado, el cuerpo estelar estaba «flotando» en alguna órbita entre Marte y Júpiter. Es lo que se denomina Cinturón de Asteroides. Por regla general, los bólidos que se salen de su órbita suelen ser atraídos por el sol. Sin embargo, cuando la Tierra se cruza en el camino, interrumpe la atracción del astro y los restos acaban aterrizando en el planeta. Algunas muestras de los fragmentos encontrados han sido enviados a Italia. Este país es el único de Europa que posee un laboratorio en el que se pueden analizar los isótopos ligeros. Tras este examen, se determina la edad de los restos. Todo apunta a que el bólido avistado pudiera tener una antigüedad de 4.500 millones de años. El experto leonés asegura que se continúan buscando nuevos fragmentos en la frontera entre León y Palencia, aunque no quieren desvelar el lugar exacto para mantener limpia la zona, porque los restos a encontrar suelen ser muy pequeños. El fragmento de León Uno de los fragmentos que más expectación causó fue el encontrado en un vivero en Villalobar. Todos los indicios apuntaban a que provenía del cielo, aunque, posteriormente, tras los análisis, se desestimó que perteneciera al bólido. José Vicente Casado ha confirmado en Madrid que esta roca pertenece a un panel solar de un satélite, aunque de momento «no hay un informe oficial», indica el experto en meteoritos de León. «¡Ya es coincidencia!», exclama Casado. Según los últimos estudios todo apunta que ese día sucedieron dos fenómenos extraordinarios. Por un lado, el bólido, y por otro, la llegada a la tierra de chatarra espacial. Esta última caída está corroborada por el hallazgo de más restos. «Son fenómenos muy parecidos y al principio nos despistaron», apunta Casado. Ocurrieron en fechas similares, pero el experto asegura que «lo visto en León era un bólido y lo encontrado en Villalobar, basura espacial». El experto apunta que cada día caen sobre la Tierra más de 25 toneladas de polvo espacial, meteoritos, a lo que hay que sumar la chatarra espacial. La mayoría de las veces estos fenómenos no se aprecian porque suelen caer en el agua o en zonas deshabitadas. Otros elementos que impiden su visibilidad son la climatología y la hora del día a la que ocurra. De todas formas, a pesar de la gran cantidad de restos que caen, sólo se recupera un 5% de los fragmentos que caen sobre la Tierra. Aún así, la búsqueda continúa y hoy mismo José Vicente Casado se desplazará a un lugar entre la frontera de León y Palencia para continuar en su búsqueda de nuevos fragmentos del bólido del día 4 de enero.

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