Los representantes del sindicato aseguraron que «habría que controlar las cuotas en el sector»
Ugal-UPA solicita cambiar la legislación para evitar el fraude con las cotizaciones
Matías Llorente reivindicó más competencias para las organizaciones agrarias

Matías Llorente, presidente de Ugal-UPA, junto con Buenaventura Cantón, secretario de organización
El presidente de Ugal-UPA, Matías Llorente, reivindicó el cambio de la Ley Sindical para que «al entrar en la Seguridad Social Agraria se realizase un control de las cuotas y las cotizaciones en el sector». Llorente solicitó la evolución de la normativa y sugirió dar un vuelco a la Ley Sindical de 1977, ya que aseguró que «el campo es un mundo de anarquía donde cualquiera puede practicar la actividad agraria». Entre las modificaciones que habría que realizar en esta ley Llorente pidió que para Llorente defendió la postura de que las cooperativas estén presentes del Consejo Agrario «porque no quitan competencias al consejo y así ellas tendría competencias dentro del sector». El presidente de Ugal-UPA exigió que «las Opas tienen que tener el control de las cuotas y los cupos, para que la gente que no tenga competencias no reciba las cuotas y se consiga la estabilidad u la legalidad para las organizaciones agrarias», ya que según Llorente la gestión que se está realizando actualmente provoca «la afluencia de mucho dinero negro y la anarquía en el sector. En cuanto al futuro de la financiación de los nuevos regadíos Llorente sugirió que «la financiación se tiene que adaptar a cada región y si no hay una dotación presupuestaría mayor en esta comunidad habrá que prescindir de la agricultura» y matizó que el problema no era «el dinero concedido para realizar las modernizaciones, sino la forma en que se habían realizado». Además en cuanto a la concentración parcelaría Llorente comentó que «es difícil convencer a los propietarios de hacer una reconcentración parcelaria y habría que hablar de concentraciones por explotaciones». Otro de los asuntos que trató Matías Llorente fue el de la situación actual de Alfalfa y Forrajes, en Luengos, empresa de 110 accionistas creada por Asaja y que al encontrarse en suspensión de pagos negoció un acuerdo de venta y ampliación de capital. Llorente denunció que «algunos socios no están de acuerdo porque no se les permite participar en la ampliación de capital, por lo que se un intermediario de la operación y de la zona del Páramo se quedaría con toda la empresa, por lo que Asaja debería dejar a los socios que la reflotaran. En cuanto a la nueva PAC, el presidente de Ugal-UPA pidió que «hubiera una revisión exhaustiva de los derechos de las ayudas «porque si no habría agricultores en activo que no podrían cobrar las ayudas, ya que el 30% de las ayudas las recibe gente que no tiene nada que ver con el sector». Otra de las reivindicaciones que realizó el presidente de Ugal-UPA fue el cambio de la infraestructuras del sector «para dignificarlo porque no hay oportunidades para los jóvenes y es necesario que para ello haya un apoyo económico, social y de infraestructuras en el medio rural».