Los leonesistas denuncian que el pacto de Gobierno se sustentó sólo en sueldos millonarios
Hidalgo pide ser juzgado por su gestión y no por su retribución de 55.000 euros
El nuevo equipo admite que la moción de recorte de salarios a UPL en el 2003 fue una estrategia política
El nuevo equipo de Gobierno de Villaquilambre aprobó ayer por la noche, en una sesión extraordinaria que abandonó la UPL por considerarla nula, las retribuciones que percibirán por su gestión. El alcalde, Miguel Hidalgo, cobrará 55.016 euros anuales; la primera teniente de alcalde, la popular Maribel Lorenzana, 30.000; dos concejales del equipo, 15.000 euros cada uno e igual cantidad para un representante de la UPL. Hace tres meses, los integrantes del actual Gobierno presentaron una moción para el supuesto ahorro económico del Ayuntamiento en el que suprimieron la mayor parte de los sueldos de los leonesistas -que estaban en el poder- y fijaban para el entonces alcalde, Lázaro García Bayón, una dedicación exclusiva de 30.000 euros, un 70% menos que el aprobado ayer para el nuevo regidor. Hidalgo defendió que los políticos deben percibir las retribuciones necesarias en el desempeño de sus funciones y solicitó a los ciudadanos que «se cierre el debate de los sueldos» y se les «juzgue» por lo que hagan en Villaquilambre. El concejal de Hacienda, Manuel Mitadiel, fue claro y admitió que la propuesta de salarios que ayer se aprobó no le gustaba, «porque debía incluir más dedicaciones para los miembros del equipo de Gobierno». Sin embargo, «somos rehenes de la moción económica que presentamos el 1 de diciembre del 2003 -explicó- y nos hemos tenido que ajustar a aquellos parámetros». En realidad, aquellos parámetros se han visto incrementados en 40.000 euros, según reconoció el propio Hidalgo, «pero representan 80.000 euros menos que los salarios que cobraba el anterior equipo de UPL y el PP», matizó. Mitadiel indicó que la moción para el ahorro se había presentado como «parte de una estrategia de confrontación política que se daba en aquel momento, al perder la mayoría la UPL» y también «porque ocultaron que existía un déficit de 800.000 euros y alardeaban de que no cobraban, así que lo hicimos real», apuntó. El concejal de Hacienda consideró «absolutamente normal», que, ya que Hidalgo había perdido su retribución en la Diputación, lo compensara con el sueldo de un ayuntamiento al que iba a dedicarse en exclusiva y que «no es más que lo que cobraba como secretario municipal». «Ni Miguel ni ninguno ha venido a la política para ganar dinero, pero tampoco a perderlo», precisó. Por su parte, Lorenzana recordó que el PP «siempre ha creído que tiene que haber dedicaciones para los concejales, sobre todo, en ayuntamientos como éste con una actividad desbordante». Los leonesistas denunciaron que el pacto de Gobierno entre las agrupaciones del PP y el PSOE sólo se basó «en sueldos millonarios y concejalías más importantes», indicó la portavoz, Milagros Gordaliza. También acusó a Hidalgo de mentir, ya que, según dijo, «cobrará más que como secretario municipal, más que el alcalde de León y más que el de San Andrés del Rabanedo». Más participación ciudadana Las retribuciones se aprobaron sin debate, al no estar presente la UPL, al igual que el resto de puntos, entre los que destaca la propuesta de cuatro reglamentos para incrementar la participación ciudadana y acercarse a los vecinos, incluyendo sus propuestas en la gestión municipal. «Es una gran novedad -aseguró el alcalde-, se trata de dar cobertura a las opiniones de la asociaciones, vecinos, empresarios y familias del municipio para que hagan propuestas sobre las necesidades y las prioridades a desarrollar». De hecho, según anunció, el presupuesto del 2005 pretenden elaborarlo con las propuestas ciudadanas, al igual que el plan urbanístico. El Ayuntamiento quiere poner en marcha en junio cuatro reglamentos del consejo de la mujer, los mayores, los jóvenes y las actividades extraescolares para canalizar las inquietudes y sugerencias de los diez pueblos. Una experiencia que ha funcionado con éxito, según Hidalgo, en Albacete.