Un producto controlado de principio a fin
El Reglamento de Explosivos establece férreos controles sobre esta mercancía, desde su fabricación hasta su almacenamiento, transporte y utilización por el consumidor final. Fábricas y depósitos La fábrica de la UEE en la que se produce la goma dos Eco se encuentra en la localidad burgalesa de Páramo de Masa, y la de los detonadores Ecodet está en Galdácano (Vizcaya). Ambas factorías son auténticos fortines y tienen en su interior cuarteles de la Guardia Civil, cuyos agentes controlan a todo personal que entra y sale, además de contabilizar tanto la materia prima que llega como el producto final que sale. Estos mismos controles existen en los depósitos, donde hay simultáneamente vigilancia privada y de la Guardia Civil. Transporte y almacenes Los transportes de explosivos deben ir escoltados por guardias armados y circular siguiendo unas guías que debe aprobar la Guardia Civil, en las que se detalla el itinerario, los horarios previstos, la mercancía a transportar, así como el plan de seguridad en caso de que se produzca cualquier imprevisto. Los almacenes comerciales los abre y cierra la Guardia Civil, que comprueba que el explosivo que se carga, así como su destinatario, se corresponde con lo autorizado por la Subdelegación del Gobierno. Consumidores finales Los consumidores finales deben llevar un libro contable del explosivo, las voladuras están controladas por un guardia armado que certifica que el material sobrante es destruido, que se organiza una expedición de vuelta o bien queda almacenado en minipolvorines blindados.