Indecisión política para reglar las granjas ubicadas en casco urbano
Se avecinan momentos de desacuerdo en las zonas rurales de León, según se desprende de los conflictos de intereses que existen entre los agricultores y ganaderos y la administración autonómica, según descubrió José Antonio Turrado. «Hay unas discrepancias enormes con ese gobierno porque aún no se ha manifestado sobre lo que va a hacer con las ayudas medioambientales, o sí va a abrir una línea de ayudas para los ceses de explotaciones. Nosotros, en Asaja, consideramos esenciales estos pasos para poder acometer con ciertas garantías ese relevo generacional que tantas veces han utilizado electoralmente, o la incorporación de jóvenes al campo para mantener una estructura competitiva a la altura de las circunstancias». Más conflicto se barrunta en los procesos de regularización de miles de granjas situadas dentro de los cascos urbanos de los pueblos leoneses; su desaparición se fomenta con decisiones políticas que no encuentran medidas parejas a nivel técnico. «Aún no tenemos un documento de trabajo para poder elaborar con garantías para los ganaderos este proceso de legalización» de unas granjas que existen desde hace décadas.